jueves 04.06.2020

El Concello paga a sus proveedores en 12 días de media, por debajo del límite legal

El Concello de Cambados está cumpliendo ampliamente con la legislación en materia de morosidad del Estado al pagar las facturas de sus proveedores en un periodo de 12,7 días de media, muy por debajo de los 30 marcados por la normativa estatal y que, de superarlos, podría llevar al Ayuntamiento a perder su participación en los tributos estatales.
 

Fachada de la Casa Consistorial	d.a.
Fachada de la Casa Consistorial d.a.

El Concello de Cambados está cumpliendo ampliamente con la legislación en materia de morosidad del Estado al pagar las facturas de sus proveedores en un periodo de 12,7 días de media, muy por debajo de los 30 marcados por la normativa estatal y que, de superarlos, podría llevar al Ayuntamiento a perder su participación en los tributos estatales.
Esta cifra se corresponde con el tercer trimestre del año, es decir, julio, agosto y septiembre. Según fuentes municipales, se abonaron 1.268.126 euros en facturas a proveedores y quedan pendientes unos 580.000 euros.
La media de pago está en 12,7 días y, aunque reconocen que lo ideal sería estar en 0, también destacan que se está muy por debajo del máximo legal permitido, que es de 30 días. Además, indicaron que a partir de ahora es obligatorio hacer públicos estos datos y, de hecho, ya se pueden encontrar en la página web del Concello.
Según las mismas fuentes, este trámite es obligatorio desde hace un par de meses. En esta misma línea indicaron que si se superan los 30 días de media de pago en tres ocasiones, el Concello puede exponerse a que el Estado le quite las aportaciones que le corresponden en el sistema tributario nacional, es decir, que dejaría de ingresar una importante cantidad de dinero.
Por el momento y de mantenerse estos niveles no hay peligro. El Gobierno local siempre ha presumido de que Cambados es unos de los concellos más saneados. Por ejemplo, en el último pleno de la Corporación municipal, se presentó la Conta Xeral de 2013 con cifras positivas.
Según indicaron sus responsables en aquella sesión, el pasado ejercicio se había cerrado con 166.000 euros de superávit. Además se contabilizaba un remanente de 400.000 euros y se había reducido la deuda en 540.000 euros, a costa de no hacer grandes inversiones, pero consiguiendo financiación externa, según apuntaban las mismas fuentes.
Entre otras cuestiones, también se hizo referencia a que las obligaciones de pago pendientes ascendían a 647.000 euros, pero el remanente de crédito superaba los 700.000 euros.
En el orden de temas económicos cabe recordar que el Concello tiene un presupuesto para este año por valor de 8.734.668 euros, unas cuentas que suponen 249.352 euros más que lo estipulado para la pasada anualidad. Para este ejercicio se aumentaron algunas partidas específicas y se reducía la deuda municipal. Su nivel desciende de un 50 a un 34% de la capacidad de endeudamiento, tal y como indicaron el día de su presentación.
En cuatro a obras, se fijaron 99.505 euros para la restauración de la escalinata de San Tomé y 150.000 para actuaciones en el Área de Rehabilitación Integral o ARI. Otras grandes obras, como la nueva plaza de abastos y el centro de día, quedan supeditados a las aportaciones de otras administraciones.
Se  mantenían las partidas de  transferencias a entidades culturales, aumentando 5.000 euros las destinadas al deporte (hasta los 70.000). También se subía en 3.000 euros el dinero para entidades benéficas y asistenciales, y se entregan 8.000 para los programas del  SPAD. Ayuda en el Hogar recibiría 195.000 euros, 20.000 más que el pasado año.

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