lunes 20.01.2020

Cuando la conciencia por el compostaje comunitario se resiste

Mientras la Diputación de Pontevedra insiste en la importancia de la colaboración de los concellos para cumplir los objetivos de la Agenda 2030 en Vilagarcía prosperan las propuestas de compostaje individual, pero el comunitario se ha quedado estancado.
Imagen de los composteros en el barrio de O Piñeiriño | gonzalo salgado
Imagen de los composteros en el barrio de O Piñeiriño | gonzalo salgado

En plena celebración de la Cumbre del Clima en Madrid las administraciones plantean el reciclaje y el compostaje como medidas esenciales para cumplir los objetivos europeos en cuanto al medio ambiente. Desde la Diputación hacían públicos hace tan solo unos días que solo cinco concellos de la provincia, entre ellos el de O Grove, cumplirán los porcentajes de reciclado exigidos. De hecho el propio vicepresidente y responsable del Plan Revitaliza, César Mosquera, hacía un llamamiento a los gobiernos locales para impulsar más composteros comunitarios en las ciudades y pueblos.

En Vilagarcía se da la paradoja de que los composteros individuales, fundamentalmente distribuidos entre familias en las parroquias del rural, han funcionado bastante bien. De hecho fue en el pasado mes de octubre cuando desde Ravella se repartieron un total de 52 composteros de este tipo entre varias viviendas. La cifra logró que se hayan alcanzado a un total de 264 familias que ya apuestan por este tipo de tratamiento de residuos.

Mientras que en esta asignatura el gobierno local progresa adecuadamente en los composteros comunitarios el asunto está atascado desde hace ya varios años. De hecho solo en O Piñeiriño se ha conseguido implantar esta modalidad de tratamiento de los residuos orgánicos. Las intenciones iniciales del ejecutivo socialista de apostar por el barrio de A Coca (y concretamente ubicar el compostero en el parque que lleva este mismo nombre) provocaron un auténtico movimiento vecinal que se opuso de forma rotunda a la ubicación.

Desde aquel entonces toda esa zona de la ciudad (que incluye a una importante parte de la población) se quedó sin una opción para el compostaje.

En más de una ocasión el gobierno municipal ha manifestado su intención de mejorar en materia de sostenibilidad. De hecho reducir los residuos orgánicos que se generan no solo redunda en beneficio del medio ambiente, sino también en el de las arcas municipales. Aunque en cuanto a recogida selectiva de otros residuos en la capital arousana se ha avanzado en el buen camino, en cuanto al compostaje comunitario queda mucho que hacer.

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