Miércoles 19.06.2019

El ritmo lo marcan ellas

La tercera edición del Festivala consolida una cita cultural y musical, así como de reivindicación social, en la capital arousana. Más asistencia y más variedad de puestos en una cita con nombre de mujer.

Brassica Rapa pusieron la música en la sesión vermú del Festivala | mónica ferreirós
Brassica Rapa pusieron la música en la sesión vermú del Festivala | mónica ferreirós

La nueva edición del Festivala demostró ayer en Vilagarcía que el ritmo lo marcan ellas y que, además, están para quedarse. La explanada del Auditorio fue el epicentro de un evento que se ha ido consolidando y que extendió sus tentáculos a otros enclaves de la ciudad. Desde el mediodía la música abarrotó el centro con Brassica Rapa con auténticas caravanas de personas entusiastas encaminadas hacia el epicentro del Festivala. Allí los stands mostrando creaciones de diferentes índoles todas ellas con firmas femeninas y mucho talento. Aparte de muestras de artesanía, joyería o medicinas naturales las organizaciones feministas como O Soño de Lilith o el Colectivo Feminista de Pontevedra contaron con su propio stand a pie de palco con merchandising para las más entusiastas.

El Festivala ha querido ir creciendo para implicar también a los más jóvenes siempre con una perspectiva de género. De hecho en la misma explanada tuvo lugar un taller de lengua de signos y también la presentación del libro “Mulleres negras na ciencia”, con Zinthia Álvarez. Los más pequeños tuvieron la ocasión de disfrutar del buen saber a la hora de narrar de Cris de Caldas con sus “Contos lilas”.

El ritmo no decayó en todo el día y, de hecho, los conciertos eran la parte más esperada de un festival que ha llegado para quedarse. Las Antonias abrieron la jornada pasadas las siete y media de la tarde como un aperitivo de lo que estaba por llegar. Le siguió Amparito y más tarde Flow de Toxo a la espera de una de las grandes promesas de la noche con las chicas barbanzanas de Agoraphobia. Lamisma que puxo la música a la sesión vermú, Señora DJ, fue la encargada de protagonizar el fin de fiesta.

El Festivala se ha convertido además en un espacio de intercambio de ideas entre jóvenes y mujeres creadoras que van encontrando su hueco en diferentes espacios del arte y en carteles que, durante años, han sido reservado únicamente para nombres masculinos.

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