martes 11/8/20

Un hombre venga su desalojo de un bar con petardos y los vecinos los confunden con tiros

Un bueno susto se llevaron ayer quienes al mediodía circulaban por García Caamaño. Un vilagarciano, que responde a las iniciales de J.R.I.F., de 52 años de edad, se vengó de que lo habían echado de un bar de la zona lanzando petardos en su interior y las detonaciones sonaron como un auténtico tiroteo.

El detenido permanece tirado en el suelo minutos antes de la llegada de la Policía 	cedida
El detenido permanece tirado en el suelo minutos antes de la llegada de la Policía cedida

Un bueno susto se llevaron ayer quienes al mediodía circulaban por García Caamaño. Un vilagarciano, que responde a las iniciales de J.R.I.F., de 52 años de edad, se vengó de que lo habían echado de un bar de la zona lanzando petardos en su interior y las detonaciones sonaron como un auténtico tiroteo. Así fue alertada la Policía Nacional, quien detuvo al individuo que además se encaró con los agentes actuantes.
La raíz del incidente tuvo lugar en la noche del miércoles, cuando el vilagarciano fue desalojado del establecimiento porque se encontraba en un elevado estado de embriaguez. Pero esta mañana regresó y, según fuentes conocedoras del caso, insultó a los presentes y les dirigió unas palabras indicando que venía buscando venganza para a continuación encender y lanzar una buen número de petardos.

"parecían tiros. corrimos"
El ruido fue confundido con un tiroteo y, de hecho, la Policía Nacional recibió un aviso indicando que se habían producido unos ruidos en García Caamaño que podrían ser disparos. Una testigo de lo sucedido relataba poco después a la radio local: “Se escuchó una explosión y luego otra y otra y no sabíamos si eran tiros, así que todos corrimos”.
El vilagarciano J.I.R.F. se dio a la fuga inmediatamente, perseguido por la encargada y su hijo, que eran los únicos que se encontraba en el bar en ese momento. Todo terminó en la calle Doctor Tourón donde fueron capaces de retenerlo, con la ayuda de una agente de paisano, hasta que llegó la Policía Nacional que, junto al Cuerpo local, había activado un importante dispositivo ante la previsión de que se tratase de disparos.
El incidente causó una enorme expectación y más aún cuando el vilagarciano se tendió en la carretera llegando a cortar el tráfico, porque prácticamente ocupaba uno de los carriles. También se enfrentó a los policías que lo arrestaron y llevaron al centro de salud por precaución. No es la primera vez que protagoniza un altercado. Al ambulatorio también acudió la hostelera, indicando que este hombre le había mordido en un brazo.
No faltaron los corrillos de curiosos y la repercusión del suceso en las redes sociales fue inmensa, hasta el punto de que se llegó a afirmar que había un muerto por disparos. El propio alcalde, Alberto Varela, y otros miembros del gobierno se acercaron al lugar de los hechos aprovechando que se encontraban en una calle próxima.

Comentarios