viernes 10.07.2020

Indignación de los ambulantes por la reorganización del mercadillo de Vilagarcía

El Concello defiende la reorganización de los puestos y asegura que la seguridad está garantizada 
Los ambulantes no montaron sus puestos como medida de protesta por la reorganización aplicada en la zona de Alexandre Bóveda | gonzalo salgado
Los ambulantes no montaron sus puestos como medida de protesta por la reorganización aplicada en la zona de Alexandre Bóveda | gonzalo salgado

Indignación y malestar eran los sentimientos que se percibían en el mercado de Vilagarcía que se reanudaba ayer tras el parón motivado por la crisis del coronavirus. Un número importante de vendedores -muchos de ellos con décadas vendiendo en el mercado vilagarciano- se plantaron y no montaron sus puestos como modo de protesta a la reorganización planteada por el Concello con motivo de la aplicación de las medidas exigidas por la pandemia. “Isto non hai por donde collelo”, explica Mónica que regenta un puesto junto a su pareja Ángeles.

El mayor motivo de indignación lo provoca la decisión de Ravella de mantener el doble sentido de circulación en la calle Alexandre Bóveda (la que discurre pegada a la Praza de Abastos). Un vial que en épocas normales se cortaba los martes y los sábados para la celebración del mercadillo desviando el tráfico por otras zonas. “Isto é moi perigoso e pode acontecer unha desgracia. Ademais non avisaron a todos os ambulantes de como iamos ser reubicados. Chegamos aquí hoxe e atopámonos co panorama. Non pasou isto en ningún outro sitio de Galicia donde non tivemos ningún problema. Manter o dobre sentido e o tráfico nesta rúa é unha trampa tanto para os vendedores como para a clientela”, explican los afectados.

La misma opinión la expresaba Arturo, que destacaba que “por encima fue el último mercado en abrir y por encima lo hacen de esta forma. Cortando su estructura cuando había otras opciones y dejando evidentes problemas de seguridad”. Unos problemas a los que algunos viandantes también hacían referencia. De hecho durante la celebración del mercadillo -pues muchos vendedores sí colocaron sus puestos- los peatones circulaban por el medio de Alexandre Bóveda.

Los ambulantes que ayer se plantaron como modo de protesta recalcaron que el martes acudirán al mercado, pero que no montarán. “Non descartamos a folga. Teñen que cambiar isto”.

Sus reivindicaciones también fueron apoyadas por los placeros. El presidente del colectivo, Juan Carlos López, explicaba que “nós enterámonos do que ían facer o xoves, de présa e correndo e parécenos que dende o punto de vista da seguridade está moi mal feito, que deben pensar outra fórmula”.

El Concello insiste
Tras el revuelo del mercadillo el Concello emitía un comunicado a última hora de la mañana en el que asegura que la seguridad en la zona está “garantida” con medidas de calmado de tráfico y que “por encima dos intereses dalgúns vendedores ambulantes están os xerais da cidadanía”. De hecho desde Ravella hacen referencia a que “hai que respectar os lexítimos intereses doutros colectivos, coma o hostaleiro”.

      Desde el Concello aseguran que se informó debidamente a los vendedores en una reunión el viernes. Al margen de la crisis sanitaria de la Covid-19 que obligó a reubicar los puestos con medidas de distancia la administración local entiende que “manter o mercado no Castro ou na praza de Arcebispo Lago estaba perxudicando aos establecementos de hostelería, que traballan todos os días do ano, non só os martes e os sábados”. Además añaden que “había que desconxestionar o tráfico conxunto da cidade en eses dous días concretos”.

       El ejecutivo local incide en que “admitindo o dereito dalgúns dos ambulantes a manifestar a súa discrepancia, o que debe quedar claro é que as prioridades do goberno local están claras: primeiro, os intereses da inmensa maioría dos vilagarciáns”.

     Lo cierto es que la nueva reestructuración del mercado difiere de la que era habitual en Vilagarcía en las jornadas del martes y del jueves con cambios sobre todo en la ubicación.

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