martes 25.02.2020

Las trabajadoras temen que se pierdan más de la mitad de los empleos en Cuca

Las trabajadoras de Cuca temen que el traslado a la fábrica de O Grove conlleve la pérdida de más de la mitad de los empleos. Y es que más de 30 de los 69 puestos que hay en plantilla son de carácter temporal, según apuntaron desde el comité de empresa durante una concentración que tuvo lugar ayer delante de la emblemática fábrica de Vilaxoán y que contó con el respaldo de más de 300 vecinos que pidieron la continuidad de la empresa en Vilagarcía y apelaron a la defensa de la industria del municipio
Más de trescientas personas acudieron a la cita
Más de trescientas personas acudieron a la cita

Más de la mitad de los trabajadores de Conservas Cuca son temporales pese a que muchos llevan más de dos décadas en la nave de Vilaxoán. Sobre estos puestos se ciernen las preocupaciones de la plantilla, que ayer reunió a más de trescientas personas en la concentración que tuvo lugar a las puertas de la emblemática fábrica, durante el descanso para el “bocadillo”.

Eran las once de la mañana en punto cuando las operarias aparecieron por la puerta de la fábrica y los allí presentes irrumpieron en aplausos. Entre los que acudieron a la cita se encontraban extrabajadoras (que se fundieron en emotivos abrazos con sus antiguas compañeras) representantes de varias asociaciones, de sindicatos, de todos los grupos políticos de la oposición, y Antonio Carballo, vilaxoanés y único edil del PP que se dejó ver por la concentración. La ausencia del alcalde, Tomás Fole, y del concejal de Industria y patrón mayor de Vilaxoán, Manuel Tarrío, fue de lo más comentado entre los indignados asistentes.

Y es que para la mayoría, Cuca no era la única protagonista de la protesta convocada ayer y a la mente de muchos acudieron otras casos como el de la conservera Peña (Alfageme), también afincada en Vilaxoán.

La pancarta portada por las representantes del comité de empresa rezaba “Polo emprego na comarca de Arousa”, y las voces más críticas apuntaban que precisamente eso es lo que se juega Vilagarcía en la “partida” a contrarreloj para salvar Cuca.

Aunque son conscientes de que es difícil que el grupo Garavilla dé marcha atrás, las trabajadoras no están dispuestas a ceder en su lucha. Ayer mismo, antes de la concentración, mantuvieron una reunión con la patronal, en la que una vez más se garantizó el mantenimiento de los empleos. Promesa que las trabajadoras dicen no creerse. “Tivemos unha reunión hai un mes na que nos dixeron que todo ía ben, que a marca ten calidade e que non estaba afectada pola crise”, aseguraba ayer la presidenta del comité de empresa, María José Paz Rey, que recordó que hoy habrá una nueva reunión con los directivos en la que también estarán presentes los delegados sindicales de CCOO. Además, también están pendientes de una reunión con el alcalde, todavía sin fecha pero ya confirmada.

La gran cita en defensa de Cuca está prevista para mañana, cuando una manifestación recorrerá Vilagarcía. La comitiva partirá a las siete de la tarde de delante de la Casa del Mar y recorrerá las principales calles del casco urbano. De esta forma se pretende evitar el cierre de una empresa que “hai un ano tiña unha tecnoloxía puntera e agora xa non sirve para producir”, en palabras de una de las trabajadoras.

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