domingo 29/11/20

Una procesión multitudinaria honra a Santa Rita en el día grande de las fiestas

Calles llenas, música y olor a garrapiñadas fueron ayer la estampa de una Vilagarcía en fiestas, que fue el destino de numeros vecinos de municipios próximos de la comarca.

Calles llenas, música y olor a garrapiñadas fueron ayer la estampa de una Vilagarcía en fiestas, que fue el destino de numeros vecinos de municipios próximos de la comarca. El buen tiempo animó a participar en el ambiente de romería urbana que caracteriza, tradicionalmente, a Santa Rita.

El eje formado por Vista Alegre, Castelao y Praza de Galicia se convirtió en una marea humana especialmente a partir de la tarde, cuando los devotos recorrieron el centro de la ciudad para honrar a la abogada de los imposibles.

Precedida de San Cristóbal y acompañada por numerosos fieles y por la música de la Banda, Santa Rita demostró un año más su buena salud y el respaldo y cariño con el que cuenta.

La procesión salió, como cada año, del convento de Vista Alegre, que desde primera hora de la mañana acogió concurridas misas que fueron seguidas incluso desde fuera del templo. 

También fueron muchos los fieles que vieron la procesión desde la barrera. Los devotos acudieron a la tradicional cita en familia, y pudo verse una amplia representación de todas las edades. La de Santa Rita es una de las citas religiosas más concurridas de la comarca.

Un evento gastronómico
Además de la esencia religiosa, las fiestas de Santa Rita, como toda buena romería, tienen un importante toque gastronómico. Comer el pulpo en Vilagarcía  durante estas fechas es todo una tradición, y por ello las carpas instaladas en el entorno de la plaza de abastos estaban abarrotadas en la jornada grande de las fiestas. Tampoco faltó la música, con pasacalles a cargo de Os Trasnos de Guillán y de Malveiras de Carril. Por la noche, la orquesta París de Noia puso el broche de oro con una verbena que se celebró en la calle Alexandre Bóveda.

Anticipo del verano
Las de Santa Rita son las primeras grandes fiestas para los vilagarcianos, que ahora quedan a la espera de San Roque, durante el verano. Mientras tanto, la comarca se prepara para una temporada estival cargada de eventos gastronómicos y de todo tipo con los que llenar la agenda.

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