martes 19.11.2019

Reportaje | Los arousanos se rascan el bolsillo para celebrar el San Xoán

La comarca de O Salnés y la de Ulla-Umia se volcarán a lo largo de la jornada de hoy en la celebración de la noche de San Xoán. La sardina, la gran estrella invitada de la noche, no puede faltar en los menús más tradicionales.

La sardina era ayer el producto estrella en el Mercado de Vilagarcía | mónica ferreirós
La sardina era ayer el producto estrella en el Mercado de Vilagarcía | mónica ferreirós

Aunque comerse unas buenas sardinas en la noche más mágica del año puede parecer un auténtico lujo con los precios que corren los arousanos no renuncian a este capricho y mantienen intacta una tradición que se lleva realizando año tras año.

Aunque las previsiones meteorológicas para la tarde-noche de hoy no son las esperadas lo cierto es que la Praza de Abastos de Vilagarcía era ayer un hervidero de gente que quería hacer las últimas compras para tenerlo todo a punto. Llueva o no. Las sardinas, sobre todo las “do xeito”, eran ayer el manjar más buscado en el Mercado de Abastos. Los precios, ante la alta demanda, no decepcionaron. De hecho el kilo podía llegar incluso a los 14 euros, aunque lo habitual es que pudieras conseguirlas por unos 12. Una cifra claramente superior a la de semanas pasadas, pero ya se sabe que un San Xoán sin sardina nunca es lo mismo. Aquellas personas que tuviesen menos presupuesto también podían conseguir sardinas del cerco por unos 6 euros. La idea es que ninguna brasa se quede sin sardina esta noche, pese a que la Asociación de Comerciantes Zona Aberta ya anunciaba estos días que no realizará la gran sardinada de hoy en la playa de A Concha ante la previsión de fuertes lluvias. Eso sí, en Vilaxoán mantienen la programación y las ascuas estarán listas a partir de las diez y cuarto de la noche tras el llamado “Nacemento da Sardiña”.
Las hierbas de San Xoán


En el Mercado de Abastos de Vilagarcía no solo se vendían ayer sardinas, sino también las tradicionales hierbas de San Xoán que sirven para lavarse la cara justo a la madrugada siguiente y que sirva para dar suerte y esa especie de magia pagana que rodea a esta celebración con cuño religioso. En la capital arousana eran muchos los que se llevaban el ramillete a casa por 2 euros, aunque los que viven en las parroquias del rural optan por confeccionar ellos mismos esta “pócima” que promete frescura para el resto del año.

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