miércoles 18.09.2019

El suceso asombra a los allegados de una familia que parecía colmada de felicidad desde la adopción

El periodista Alfonso Basterra y la abogada Rosario Porto formaban una pareja acomodada a la que su hija adoptiva, Asunta, parecía haber colmado de felicidad.

agentes de la guardia civil durante el registro efectuado en una casa en montouto, en el ayuntamiento coruñés de teo, situada en una zona cercana a la pista forestal en la que apareció del cadáver de la menor hallada muerta este fin de semana. ef
agentes de la guardia civil durante el registro efectuado en una casa en montouto, en el ayuntamiento coruñés de teo, situada en una zona cercana a la pista forestal en la que apareció del cadáver de la menor hallada muerta este fin de semana. ef

El periodista Alfonso Basterra y la abogada Rosario Porto formaban una pareja acomodada a la que su hija adoptiva, Asunta, parecía haber colmado de felicidad.
Nadie en el círculo más cercano sale de su asombro una vez que el juez anunció la imputación por un presunto delito de homicidio a los padres de la niña cuyo cadáver apareció el sábado en una pista del municipio coruñés de Teo, en las cercanías de Santiago.
Asunta festejaría el próximo día 30 de septiembre 13 años, y fue adoptada en un orfanato de China cuando apenas había cumplido uno.

separación
Alfonso y Rosario se separaron hace pocos meses, justo después de la muerte de los padres de ella, Socorro Ortega, que ejerció como profesora de Historia del Arte en la Universidad de Santiago, y el abogado Francisco Porto, a los que su hija parecía estar muy unida.
No obstante, todo apunta a que en los últimos tiempos la pareja parecía que se había dado una nueva oportunidad y que habían rehecho su vida de nuevo junto a la pequeña Asunta, según fuentes próximas al entorno familiar.
De hecho, se sabe que el pasado verano los tres pasaron varios días de vacaciones en una casa propiedad de la madre en Vilanova de Arousa.

buen parte de su tiempo
Mientras duró el matrimonio la familia ocupó en un céntrico piso de la capital gallega que Rosario Porto había heredado de sus padres, así como otras propiedades en esta ciudad y en otros municipios, y era habitual ver a ambos con su hija paseando por las calles de Santiago, pero mucho más frecuente era verlo a él con la menor, por la que se desvivía y a la que dedicaba buena parte de su tiempo.
Alfonso Basterra es un periodista originario de Bilbao que se instaló en la capital gallega hace más de veinte años y que profesionalmente está especializado en temas económicos.
Campechano y conversador animoso, este profesional del periodismo colaboró con distintos medios de comunicación, tanto escritos como radiofónicos y televisivos, pero desde hace años llevaba una vida discreta apartado del trajín diario de los medios de comunicación.


dedicación plena
Se dedicaba a puntuales colaboraciones con algún medio y en los últimos tiempos con el gabinete de comunicación de algunas empresas, pero sobre todo el centro de su vida era su hija Asunta, con la que pasaba mucho tiempo y de la que estaba permanentemente pendiente, acompañándola al colegio y las actividades extraescolares que realizaba la niña, muy aficionada al ballet y a la música.
La madre llevaba una vida social más intensa que su expareja. Hasta el año 2006 realizó las funciones de cónsul de Francia en Santiago, cargo por el que incluso llegó a recibir un reconocimiento del Gobierno galo.
Según fuentes próximas a la familia, Rosario Porto dejó de ejercer como abogada hace algún tiempo y cerró su bufete compostelano, y en la actualidad no se le conocía actividad profesional concreta.
Fuentes próximas a la investigación informaron de que Porto estaba a tratamiento psiquiátrico desde hacía tiempo y que incluso llegó a permanecer ingresada en una clínica.
La investigación por el caso del asesinato de la pequeña Asunta se encuentra ahora en su momento álgido con el fin de desvelar una misteriosa muerte que ha causado estupor en la capital gallega y que nadie del entorno más próximo a esta familia se explica.

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