lunes 24.02.2020

Varias trombas de agua inundan viales, colegios, negocios y fincas

En Vilagarcía se registraron más de medio centenar de incidencias desde las 11 hasta casi las siete de la tarde
Los coches “navegaban” por Rosalía de Castro en plena hora punta. En el centro, varios locales se vieron afectados por las inundaciones. La lluvia fue intensa durante buena parte del día | gonzalo salgado
Los coches “navegaban” por Rosalía de Castro en plena hora punta. En el centro, varios locales se vieron afectados por las inundaciones. La lluvia fue intensa durante buena parte del día | gonzalo salgado

Aunque el viento soplaba fuerte desde primera hora de la mañana, finalmente fue el agua lo que nuevamente complicó la jornada en Vilagarcía. Fueron varias trombas las que se sucedieron desde el mediodía hasta bien entrada la tarde en la capital arousana, calando en negocios y hasta en el interior de los colegios, inundando fincas y calles y complicando  notablemente el tráfico en diversas zonas, desde el centro al rural.

El Servicio Municipal de Emerxencias e Protección Civil atendió un total de 56 incidencias durante la jornada de ayer, la mayor parte producidas por la lluvia y el viento. La primera fue a las 11 horas, por un árbol caído sobre le tendido eléctrico en Rubiáns. El viento también hizo de las suyas en Cornazo, donde se desprendió parte de la fachada lateral de una nave en estado de abandono que trae de cabeza a los vecinos. Además, cayeron tejas en Doutor Tourón y se produjeron desprendimientos en la antigua fábrica de Atlántica, en Vilaxoán.

Pero fue sobre la una de la tarde cuando el agua hizo acto de presencia, complicando una jornada agotadora para Emerxencias, Policía Local y Bomberos. De nuevo los puntos críticos registraron incidencias, como Rey Daviña, la confluencia con Ramón y Cajal o Arzobispo Lago, que a primer hora de la tarde se convirtió en un auténtico río.

Problemas en el tráfico
Otro punto problemático fue Vilaxoán. Los vecinos de la calle Miramar vieron de nuevo como el agua bajaba con fuerza desde los altos del vial, llegando a entrar en las viviendas. Una imagen que se repite cada vez que llueve con cierta fuerza y que los afectados achacan a las obras de la guardería. Aseguran que el cauce del río que atravesaba antiguamente la zona se “desvió” durante los trabajos, provocando que ingentes cantidades de mar y lodo se cuelen entre los inmuebles.

Rosalía de Castro fue, nuevamente, otro de los puntos críticos. Uno de los principales accesos desde el norte se volvió prácticamente intrasitable en plena hora punta, a partir de las dos de la tarde. El tramo más afectado fue el que se encuentra en Carril, desde la confluencia con Veiga de Lamas hasta la entrada misma a la cuna de la almeja. Pero también en la parte más sur, la que conecta con O Ramal y Santa Lucía, se formaron importantes bolsas. De hecho, el agua también afectó al interior de la Escuela de Música, situada en la zona. Los que cuentan con negocios en las zonas potencialmente inundables, especialmente en el centro urbano, volvieron a ser víctimas del temporal. En la panadería Lourido el agua se coló hasta el interior, pese al largo pasillo que hay desde la entrada. El personal de este negocio, situado en Ramón y Cajal, se afanó en limpiar. La misma estampa se repitió en comercios  y locales hosteleros de Rey Daviña, O Castro o Castelao, entre otras zonas.

Escolares afectados
Además, los escolares también se vieron afectados por la lluvia. En A Escardia, el agua caló hasta el interior de un aula de siete años, donde hubo que poner cubos. El centro presenta problemas en algunas venta. También O Piñeiriño registró una inundación en los bajos. De hecho, desde la ANPA se solicitó a los padres de los usuarios del comedor que acudieran con puntualidad a recogerlos, para que un pronto desalojo contribuyese a aliviar el agua. En A Xunqueira, los accesos a varios de los colegios se vieron anegados por importantes bolsas.

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