viernes 20.09.2019

La Xunta sopesa instalar toldos contra las elevadas temperaturas en A Escardia

Educación advierte que el calor de estos días es excepcional, pero aún así atiende las quejas de la ANPA y medirá los grados 

Madres en el colegio Rosalía de Castro miran el falso techo, sujeto con cinta adhesiva | gonzalo salgado
Madres en el colegio Rosalía de Castro miran el falso techo, sujeto con cinta adhesiva | gonzalo salgado

La Consellería de Educación instalará unos testigos en el colegio de A Escardia para medir las temperaturas que se registran en el centro después de que varios niños sufrieran esta semana mareos debido a golpes de calor, según la ANPA que reclama una solución a un problema que padecen desde hace tiempo. La Xunta no descarta la colocación de toldos en las ventanas, pero adoptará la medida más adecuada, una vez que tenga los resultados de las pruebas.

Fuentes de Educación señalaron que las condiciones climatológicas de estos días son “excepcionais”. Los padres también reconocen que no es lo habitual que el mercurio marque más de 20 grados en estas fechas, pero quieren una solución inmediata porque será peor cuando lleguen las épocas de verdadero calor. “En mayo y en junio sí es normal que haga calor y la situación es absolutamente insostenible”, explican desde la asociación de progenitores.  

Por este motivo, la propia entidad ha remitido un escrito a la Unidade Técnica de la Jefatura de Educación en Pontevedra y cada famillia ha hecho lo propio de manera individual, para hacer más fuerza, para que se tomen medidas antes de abril. Sus quejas ya han sido escuchadas y en estos días instalará medidores en el centro para analizar la situación de las “supostas elevadas temperaturas”, informaron fuentes autonómicas.

Sin mandilones

Los progenitores aseguran que en las aulas del piso superior dar clase es prácticamente imposible  y esta semana varios niños se marearon al sufrir golpes de calor porque en determinados puntos de las instalaciones se han registrado temperaturas de más de 30 grados. Es más, el miércoles, los alumnos de cuatro años “se quitaron los mandilones porque no podían más con el calor. No vamos a consentir que llegue la primavera y dejar que los niños sigan así. Esto es inconcebible”, añaden desde la asociación, que cuenta con el apoyo de la dirección del centro porque es un problema que, dicen, vienen sufriendo desde hace años.

Una de las posibles soluciones sería la colocación de toldos en las ventanas, siempre que sea una operación viable y la más adecuada, explicaban ayer desde Educación. Y es que la administración quiere tener los resultados de las temperaturas para tomar decisiones y “evitar que se repitan situacións similares nas épocas de máis calor”.

A Escardia no es el único colegio de Vilagarcía que se ha quejado de problemas por esta cuestión. En el listado están el de Rubiáns que, en su día, advertía de bajísimas temperaturas en los meses de invierno; y el de A Lomba que a pesar de una de las instalaciones escolares más nuevas y modernas, también adolece de complicaciones de este tipo.

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