Imprimir

Sedición a bordo

EduardoRubianes |

Diario de Arousa | 01 de octubre de 2017

Amigos: “Todas las grandes culturas del pasado,

Amigos: “Todas las grandes culturas del pasado, cayeron en la decadencia debido, únicamente, a que la raza de la cual habían surgido envenenó su sangre” (anónimo). “La patria es una totalidad histórica, donde todos nos fundimos, superior a cada uno de nosotros y a cada uno de nuestros grupos políticos” (anónimo). “Tengo que decir a la Cámara y a los nuevos miembros del Gobierno, que no tengo nada que ofrecer más que sangre, sudor y lágrimas” (Winston Churchill). 
Como se esta viendo a diario en los medios de este país, recorremos los juzgados y Audiencias provinciales de todo el Estado, las conocemos todas sin querer, vemos a cargos públicos y privados, esposados y escoltados por miembros de la Guardia Civil, con dirección a las dependencias judiciales, como simples delincuentes que lo son. Les caen años de prisión, pero el dinero estafado no lo devuelven, ni ahora ni nunca, y eso, es lo más gracioso del asunto, cuando todos debemos pagar los impuestos hasta el ultimo céntimo, que existan vividores, que se llenan sus barrigas y sus bolsillos, por decenas de miles de millones, y hala tararí que te vi. Me da pena, me siento ultrajado y violado mi honor como español al ver todas estas aberraciones.
En este juego caen todos, y si llevas en un cargo más de ocho años, entonces te conviertes en un sumo sacerdote del ir y venir, toma y dame, y al bolsillo, que estos son tontos. En verdad os digo que al final siempre caen, por la codicia, hermana gemela del egoísmo y la avaricia, el último en caer es del que todos sospechábamos, pero también nadie ponía el cascabel al gato. El señor Villar presuntamente, se inventó un montaje financiero, que para si lo quisieran los de Bankia, y otros por el estilo, que a la hora del trinque, son los más listos y a la vez tontos del culo. Lo peor de todo este cuento, de terror, es que casi siempre son los mismos con distintos collares y colores, los que se creen intocables y que al final se pudren en las mazmorras, pero con las cuentas numeradas en paraísos fiscales, llenas. 
Una pérdida total de valores, una sociedad con metástasis a la que le quedan dos telediarios y medio si o se cambia de forma de enfocar este camino que es la vida y que una mayoría lo hace escondido, sin honor ni honestidad, pero con la historia que marca tendencias, los bolsillos llenos, al final del camino eso no les vale para nada, pero eso si, durante ese camino, que le quiten lo bailado. Y a seguir viendo los telediarios, qué horror, qué decadencia más absurda, como por otro lado, estamos viendo sin butaca ni entrada de cine, la película inacabable,  más gastada que la pipa de un indio de Cataluña y sus mariachis. 
Se ve la calaña de esta gente, por unas pelas venden a su padre y subastan a su madre, tan sólo por ello, no tienen honor ni dignidad y deberían ser encarcelados, y debido a la dejadez, inconsciencia de nuestros presidentes desde Suárez hasta la actualidad, se les ha tratado con una cesta de huevos, concediéndole todo lo habido y por haber, más que a cualquiera otra comunidad, el resultado al final es este... 
Harán el conato de referéndum, como sea, inválido a todos los efectos pero ellos erre que erre, y hoy lo harán y lo estarán haciendo con trampa,  alevosía, premeditación y nocturnidad. Y crearán ellos mismos varias cataluñas, peleadas unas con otras eso es lo que conseguirán y el resto del país de uñas con ellos por traidores y apátridas, y todo ello, bien planificado desde hace años, adoctrinando as los mocetes de la Cup, cuando eran niños de teta hace unos años y se les dieron demasiadas competencias en educación, sin peros. Y entre unos perjuros, y otros adoctrinados, y mirando para otro lado, el plato servido. Rebelión a bordo, nosotros los criamos y ellos nos quitan los hígados. Una vergüenza, amigos, seguiremos. Gracias y un saludo amigos. Saúde e Terra.

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /opinion/eduardorubianes/sedicion-a-bordo/20171001004505194113.html


© 2019 Diario de Arousa