Imprimir

La Xunta circunscribe las decisiones del geriátrico a su autonomía privada

b. y. vilanova | 24 de octubre de 2019

Una vista interior de las instalaciones de la residencia de mayores en Vilanova, en imagen de archivo | g. salgado
Una vista interior de las instalaciones de la residencia de mayores en Vilanova, en imagen de archivo | g. salgado
La Valle-Inclán solo estaría obligada a comunicar a Política Social el cierre, pero en la Consellería no hay constancia de este

La Xunta de Galicia tiene escaso margen de maniobra en las decisiones que pueda tomar la residencia Valle-Inclán de Vilanova. Así lo trasladaron ayer desde la Consellería de Política Social, desde donde recordaron que el geriátrico carece de plazas públicas o concertadas. Siendo todas privadas, decisiones que han sido puestas sobre la mesa como obras en las instalaciones, traslado de residentes o renovación de la gerencia pueden ser tomadas por la dirección del centro, sin siquiera ponerlas en conocimiento de la administración pública. Así lo indican desde el departamento autonómico, donde sí ponen un límite a la autonomía privada del centro y sus gestores: El cierre. 

Tal y como explicó esta semana el gerente, Enrique Martínez, una hipotética decisión de clausurar el centro tendría que ser comunicada a la Xunta, algo que también confirma la administración. Y desde San Caetano exponen que no han recibido indicación alguna al respecto, afirmando que las únicas noticias de un posible cierre las conocieron a través de los medios. 

Eso sí, de ser el caso, señalan que la decisión de cerrar compete únicamente a los responsables del complejo, máxime cuando ya existe una orden y pronunciamiento judicial que lo avala. Aunque la Xunta reitera que por su parte continúan los trabajos para intentar legalizar la situación y dar continuidad al servicio. 

Futuro inmediato incierto
La información sobre un posible final abrupto comenzó a circular ante la inquietud de un buen número de usuarios que recibieron en estos días comunicaciones de la residencia advirtiéndolos de que cerraría sus puertas el 30 de noviembre, algo que también habría sido advertido a los trabajadores. 

El gerente negó este extremo tajante, preguntado sobre el particular, subrayando que la instalación no se cerrará y que lo que ocurrirá el 30 de noviembre son tres cosas: Su propia marcha, con la intención de dejar a otras peronas a cargo; obras de alcance y salida de unos 50 residentes —los de mayor grado de dependencia—, motivada por estas actuaciones.

Sobre ninguna de estas cuestiones tiene potestad, ni conocimiento directo, la Consellería. La marcha del gerente, destacan, es una decisión que circunscriben al ámbito privado de gestión empresarial, al igual que el proceso de renovación del cargo o cargos responsables. Tampoco las obras obligarían a una comunicación a la Xunta, si bien indican que lo habitual es que este tipo de intervenciones no obligue al desalojo forzoso de residentes. Algo traumático y poco frecuente, que se suele evitar, añaden, haciendo los trabajos por fases, permitiendo la reubicación de los usuarios en espacios de un mismo centro.

Finalmente, la Consellería señaló que, como el caso de esta residencia es “único en Galicia”, al estar operada por una empresa sin licencia, la administración envía inspecciones a Vilanova con mayor regularidad. Así pues, con motivo de la próxima, los inspectores tratarán de recabar información de primera mano para despejar la incertidumbre que, todavía, pesa sobre el futuro de los residentes y sus familiares, que siguen de cerca cualquier movimiento al respecto.

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /articulo/o-salnes/xunta-circunscribe-decisiones-geriatrico-autonomia-privada/20191023225558250179.html


© 2019 Diario de Arousa