viernes 18.10.2019

El juicio del procés se sumerge esta semana en el visionado de los cientos de vídeos que reclamaba la defensa

El contenido se centrará en los registros policiales, la concentración masiva del 20-S y el referéndum del 1-O

Alguno de los procesados junto a sus letrados, durante una jornada del juicio | AEC

El juicio del “procés” se sumerge esta semana en la proyección de numerosos vídeos, ansiados por las defensas, que pretenden rebatir visualmente el relato de “odio” expuesto por los agentes del 1-O, mientras que las acusaciones tratarán de replicar la supuesta actitud pacífica de los votantes.


Una vez se ha dejado atrás la fase testifical y pericial, durante tres días el tribunal asistirá paciente a la proyección de centenares de vídeos sobre lo que ocurrió en Cataluña en el otoño de 2017, que se limitarán fundamentalmente a los registros policiales, la concentración masiva de la Conselleria de Economía el 20-S y la jornada del referéndum del 1-O, declarado ilegal.


Por parte de la Fiscalía, se verán alrededor de un centenar de vídeos sobre el acoso que, según relataron los agentes, sufrieron en los registros previos al referéndum, en sus casas-cuarteles, así como los insultos y agresiones que dicen haber recibido el 1-O.


Por contra, las defensas acumulan en torno a 300 vídeos, muchos de escasos segundos, con los que pretenden contradecir este relato de los agentes y demostrar que los ciudadanos siempre tuvieron una actitud pacífica.

Horas y horas
Horas y horas de proyecciones en las que las partes deben limitarse a nombrar la ubicación del archivo, su duración y el lugar, aunque puede que alguno intente mostrar contradicciones.


Será entonces labor del tribunal limitar la exposición de acusaciones y defensas para evitar que traten de resaltar conclusiones que solo pueden “aflorar” en los informes finales.


La proyección de vídeos ha sido desde el inicio del juicio el gran reclamo de los abogados de algunos acusados, que durante semanas insistieron al tribunal en la necesidad de mostrarlos mientras declaraban testigos de las acusaciones.


Peticiones que se toparon de frente con el ‘muro’ del tribunal, que pronto cayó en la cuenta de lo farragoso del asunto. No tenía sentido, a juicio de la sala, organizar una especie de careo entre vídeos y testigos, que además de alargar el juicio, haría la prueba impracticable. “El esfuerzo argumental no es para convencer al testigo a través de un vídeo, sino a la sala, y nosotros ya los valoraremos más adelante”, dijo el presidente del tribunal, Manuel Marchena, al segundo día de las declaraciones de los testigos.


Un vídeo sobre el 20-S, solicitado por la defensa de Jordi Cuixart, y otro sobre cargas policiales en San Carles de la Rápita (Tarragona) en pleno interrogatorio como testigo del expresidente del Ejecutivo Mariano Rajoy han sido los únicos que hasta ahora se han visto en sala.


La decisión de los magistrados provocó eternos encontronazos entre el tribunal y las defensas hasta el punto de que el juez Marchena les acusó de crear un juicio paralelo por escrito al haber dirigido una comunicación a la Sala en la que denunciaban indefensión con la postura de los jueces.


“Vamos a hacer como que eso no lo hubiera propuesto usted”, llegó a comentar el magistrado a un letrado cuando persistió en su intención de proyectar vídeos.


Una vez finalice la fase documental, el tribunal ha previsto que la Fiscalía y el resto de acusaciones expongan sus conclusiones e informes finales el 3 de junio; una semana después, el 10 y el 11, lo harán las defensas, dejando previsiblemente ese día para la última palabra de los acusados.

El juicio del procés se sumerge esta semana en el visionado de los cientos de vídeos...
Comentarios