Domingo 16.06.2019

Pablo Iglesias remodela sin oposición la cúpula de Podemos tras la debacle

El secretario general considera que la falta de liderazgo es la principal causa del declive de la formación morada

Pablo Iglesias preside la reunión del consejo ciudadano de Podemos | chema moya (efe)

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, obtuvo ayer el respaldo prácticamente unánime del consejo ciudadano Estatal para remodelar la cúpula del partido en una reunión en la que, pese al ruido de los últimos días, nadie cuestionó su liderazgo tras la debacle electoral del 26-M.

El consejo ciudadano, máximo órgano de dirección entre asambleas, aprobó ayer con 42 votos a favor, ninguno en contra y seis abstenciones los cambios propuestos por Pablo Iglesias en el consejo de coordinación de Podemos, que tendrá al canario Alberto Rodríguez como secretario de Organización, en lugar de Pablo Echenique.

Con el objetivo de abrir una nueva etapa en la que se busque la implantación territorial de la formación morada, Pablo Iglesias integra en su ejecutiva, el llamado consejo de coordinación, a la portavoz adjunta, Ione Belarra, y al líder de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández Santos.

También se incorporan la exdiputada Ana Marcello y el secretario general del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Txema Guijarro, mientras que salen el líder de Más Madrid, Íñigo Errejón, y la errejonista Auxiliadora Honorato, además de Pablo Bustinduy, que dejó el partido.

Tras la remodelación aprobada por el consejo ciudadano, Pablo Echenique asume ahora la Secretaría de Acción de Gobierno, Acción Institucional y Programa, y Noelia Vera seguirá siendo portavoz pero perderá la Secretaría de Participación.

Estos cambios fueron bien acogidos por los asistentes que debatieron sobre los malos resultados pero nadie puso sobre la mesa la propuesta de convocar ya la asamblea ciudadana prevista para 2021, en la que se puede disputar la Secretaría General a Pablo Iglesias.

De hecho, en el inicio de su intervención, el secretario general de Podemos sacó pecho porque el resultado de las generales se situó “muy por encima de lo que cabía esperar” frente al golpe que supuso el 26-M en los territorios.

Una diferencia que se debe, en su opinión, a la falta de liderazgos, con solo dos excepciones: la José María González, Kichi, en Cádiz y la de Ada Colau en Barcelona.

Esta visión la cuestionaron algunos secretarios generales, entre ellos el murciano Óscar Urralburu, que en declaraciones a los periodistas atribuyeron ese desplome a la acentuación del voto útil en “la segunda vuelta” tras los generales. El líder autonómico sí pidió celebrar una conferencia política a finales de este año o inicios del próximo para redefinir el rumbo programático.

Podemos Andalucía, de nuevo, cuestionó la estrategia de Pablo Iglesias de buscar un gobierno de coalición con el PSOE. “Entendemos los argumentos pero no los compartimos; hemos estado hablándolo y nuestra posición sigue siendo la misma”, dijo a los periodistas el secretario político andaluz, Óscar Pérez Ganfornina.

Porque, a dos días de la reunión con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, el secretario general de Podemos insistió en que quiere gobernar con el PSOE porque “los acuerdos programáticos son papel mojado” y “las políticas se cambian desde el gobierno”.

Pablo Iglesias afronta “con espaldas anchas e ironía” un proceso de negociación que será largo y está convencido de que llegará a buen puerto porque, explicó, “el PSOE ha buscado a la derecha para el gobierno pero no la ha encontrado”.

Pablo Iglesias remodela sin oposición la cúpula de Podemos tras la debacle
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