viernes 20.09.2019

Sánchez posterga hasta septiembre las negociaciones con Unidas Podemos

El líder del PSOE sume que no verá a Rivera y dice que el PSOE ofrecerá a Iglesias un programa abierto
Pedro Sánchez participa en una reunión con representantes del sector de la Cultura | fernando alvarado (efe)

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, afirmó ayer que no será hasta “finales de agosto o principios de septiembre” cuando iniciará conversaciones con los partidos políticos “susceptibles de apoyar” su investidura y la formación de un gobierno progresista.

En declaraciones antes de reunirse con asociaciones del sector de la cultura, el último de los encuentros de tipo sectorial que programó para esta semana, detalló que “durante los próximos días y semanas” el PSOE se va a dedicar a “compendiar y sistematizar” las aportaciones de estos colectivos para presentar una propuesta “progresista” a sus socios potenciales.

“Hablaremos con los distintos partidos susceptibles de apoyar mi investidura, con el PNV, con ERC, con las fuerzas nacionalistas de Cataluña y también con Unidas Podemos, para ver si podemos llegar a un acuerdo que materialice un gobierno progresista”, dijo.

No negociará un Gobierno
Apenas cuarenta y ocho horas después de haber manifestado su “desconfianza recíproca” con Unidas Podemos, Sánchez se mostró conciliador con los de Pablo Iglesias, al afirmar que a la posible “negociación” el PSOE no va “con un programa cerrado”, sino “abierto” y “susceptible de poderse negociar”. Eso sí, dejó claro que se trata de hablar “no tanto del continente sino del contenido”, en una posible alusión a que no se negociará un gobierno, sino un programa.

Por lo pronto, fuentes socialistas ya avanzaron que a partir del 19 de agosto Sánchez se reunirá en Bilbao con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar. El tiempo, en todo caso, apremia, porque si el 23 de septiembre el Congreso no ha votado a favor de la investidura de Sánchez, o de cualquier otro candidato, las Cortes se disuelven y habrá elecciones del 10 de noviembre.

Y para que haya una nueva sesión de investidura el rey debe hacer previamente una ronda de consultas con los líderes de los partidos y encargar a uno de ellos que trate de obtener la confianza de la Cámara.

Sánchez, anunció que a finales de agosto tendrá “otras muchas reuniones” con colectivos sociales, porque hubo “un aumento considerable” de entidades que pidieron reunirse con él.

Además, agradeció la disponibilidad y las aportaciones de todos ellos y aprovechó para decir que en las reuniones se constató “la demanda y el deseo de que haya gobierno pronto y de que sea un gobierno progresista como expresaron los ciudadanos”.

Preguntado por los periodistas si también se reunirá con el líder del PP, Pablo Casado, y el de Ciudadanos, Albert Rivera, para reclamarles su abstención, replicó que “es evidente que con Ciudadanos no”, puesto que el secretario general del partido, José Manuel Villegas, ya avanzó que Rivera no quiere tener “ningún tipo de contacto”.

“Oído cocina, no hace falta que me diga nada más, es la segunda, tercera o cuarta vez que se niega a hablar”, señaló. De hecho, cree que los españoles tomarán nota “del comportamiento de cada uno” y de “la forma de entender la democracia del señor Rivera”.

Al PP y a Ciudadanos, dijo el líder socialista, es “importante trasladarles su obligación de que faciliten la formación de un gobierno porque no hay ningún tipo de alternativa a una que pase 
por el PSOE”.

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