Viernes 24.05.2019

Torra invoca la libertad de expresión y pone en cuestión a la Junta Electoral

El president considera nula su causa por no retirar los lazos pero pagará “el precio que haga falta”

Miembros del Govern y altos cargos de los partidos soberanistas arropan a Quim Torra a su llegada al tribunal | toni albir (efe)

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, consideró nula de pleno derecho su causa judicial por no retirar lazos de edificios públicos, porque considera que la Junta Electoral Central (JEC) no tiene competencias, pero está dispuesto a pagar “el precio que haga falta”.

Lo dijo ayer en una declaración institucional en la Generalitat, tras declarar ante el TSJC como investigado por una querella de Fiscalía por presunta desobediencia a las resoluciones de la Junta Electoral Central (JEC) al no retirar los lazos y pancartas en la campaña de las generales.

Torra argumentó que quien debía decidir es la Junta Electoral Provincial (JEP), que asegura que es la competente en estos casos, y sostuvo que los denunciantes recurrieron a la JEC porque hay “miembros afines al PP que se han expresado en contra del independentismo y de candidatos independentistas” a las elecciones.

Parcialidad manifiesta
“Es manifiesto que la JEC actúa con parcialidad manifiesta y con una clara intencionalidad política cuando se trata de independentismo”, y añadió a dos miembros de la JEC –Andrés Betancor y Carlos Vidal, que en artículos y en las redes sociales se habían posicionado contra el independentismo– como motivo por el que PP y Cs dirigieran sus querellas a la JEC y no a la JEP.
Así, el president narró cómo ha declarado ante el juez que “el acuerdo de la JEC sobre el que se sustenta la querella de la Fiscalía es un acuerdo nulo de pleno derecho porque fue dictado por un órgano que no era ni es un órgano competente para dictar aquella resolución”.

Como considera que la resolución sobre los lazos la dictó un órgano incompetente, afirma que no se puede construir acusación penal alguna: “No deja de sorprender que la Fiscalía, responsable de velar por el cumplimiento de la legalidad, no se diera cuenta de la ilegalidad manifiesta de aquella resolución”.

Regresión democrática
“La regresión democrática, la deriva autoritaria, la vulneración de los derechos fundamentales del Estado español son una de las motivaciones más grandes que tenemos todos los independentista para construir un futuro en libertad con la república”, defendió el president.


Y dijo que los catalanes no pueden conformarse con eso, sino que hay que “combatir la mala fe y la falta de rigor jurídico con la que actúa” buena parte de organismos, instituciones y aparatos del Estado.

Cree que el presidente de la Generalitat no puede desfallecer nunca en la conquista de derechos y libertades: “Y si la democracia española no aguanta esta defensa, pagaré el precio que haga falta”.
Ante quienes afirman que es un problema suyo, replicó que “se equivocan, porque Cataluña es una nación que ama la libertad, que respeta los derechos humanos, que se ha ganado a pulso una existencia que le fue negada, una nación que no se deja vencer en su voluntad de ser”.


“No he ido a defenderme, he ido a defender los derechos del pueblo de Cataluña. Estaré siempre al servicio de Cataluña, de la democracia y de la libertad”, añadió. También explicó que en su declaración no ha contestado a los letrados de Vox, “por decencia democrática”, y añadió que los letrados de Vox son candidatos al Ayuntamiento de Barcelona.

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