miércoles 18.09.2019

Cuatro de cada diez atenciones por ahogo en playas y ríos gallegos en lo que va de año acabaron en muerte

Se contabilizaron nueve defunciones hasta julio, seis de ellas ese mismo mes y cuatro de mayores de 70 años
Dos policías locales aguardan junto a una ambulancia movilizada por un aviso de ahogamiento | aec

Solo en la tarde del primer día de agosto tuvieron que ser rescatados de sendas playas del municipio pontevedrés de Baiona una niña y un adulto. En ambos casos lograron salir del percance con vida, pero cuatro de cada decena de atenciones por sumersión o ahogo en playas y ríos de Galicia acabaron en muerte en lo que va de 2019, según reflejan los datos del 061 hasta el mes de julio.

En concreto, la comunidad registró nueve fallecimientos de un total de 21 intervenciones por este tipo de sucesos, lo que supone un 42,9% de fallecimientos, una “mortalidad elevada”, según admite la directora asistencial de la Fundación Pública Urxencias Sanitarias de Galicia-061, Adriana Regueira.

La responsable advierte de que la capacidad de reanimación por parte de las personas que asistan a uno de estos casos es algo en lo que hay que trabajar, pues es “importante mientras no llega la asistencia” y representa una “posibilidad de mejora”.

También recomienda, en la medida de las posibilidades, “lanzar algo” para permitir que la persona se mantenga a flote, puesto que “la supervivencia está directamente relacionada con el tiempo sumergido” y, con ese apoyo, “se puede evitar la entrada de agua en la vía de aire”.

Como una de las recomendaciones fundamentales, esta responsable del 061 alude a la supervisión de los menores por parte de los adultos que estén a su cargo.

Seis de julio
Al comienzo del mes de agosto, esta doctora reconoce que es un mes potencialmente peligroso, puesto que las series históricas muestran que los meses de julio y agosto son los que concentran mayor número de casos de ahogo. Así, en 2019 fueron 35 las asistencias que se realizaron en los meses de verano, de un total de 53 en todo el año. Julio terminó con 12 intervenciones, seis de ellas que concluyeron en muerte.

Por franja de edad, los mayores acaparan “un pico”, según señala Regueira, que lo atribuye a que “cada vez más” se da una “vejez activa”, que favorece que personas con otras patologías asociadas se encuentren en puntos de baño de la comunidad cuando sufren un incidente.

En total las asistencias contabilizadas por el 061 por sumergirse en los arenales y los ríos en 2018 fueron 53, mientras que van 21 en el primer semestre de 2019. La directora asistencial subraya que “no hay manera” de predecir si este ejercicio terminará con un balance más bajo de víctimas.

De estas 74 asistencias, 26 acabaron en fallecimiento: 17 en 2018 y nueve en lo que va de año. Los meses de julio (de 2018 y 2019) y agosto (de 2018) se llevaron 16 de las defunciones.

Por otra parte, y con cifras que reflejan que el colectivo más joven no es el principal afectado por esta lacra, la experta entiende que “a lo mejor sí” influye una mayor concienciación sobre el riesgo que implica cometer imprudencias como tirarse de cabeza en zonas rocosas. Pero también añade que este grupo de población, “más arriesgado”, también dispone de “más mecanismos” como saber nadar.

En lo que respecta al sexo, la incidencia es habitualmente mayor en hombres: 36 atendidos de 53 en 2018 (por 16 mujeres y un caso del que no dispone de información el 061) y 13 de 21 en 2019 (por siete féminas y un individuo también sin especificar género). Sanxenxo está a la cabeza entre los ayuntamientos.

Cuatro de cada diez atenciones por ahogo en playas y ríos gallegos en lo que va de año...
Comentarios