Domingo 16.06.2019

Decapitan a una monja española en la República Centroafricana

Varias personas entraron en la habitación de la misionera, de 77 años, y acabaron con su vida a cuchilladas

El papa preside la audiencia general en la plaza de San Pedro, en el Vaticano | efe

La misionera española Inés Nieves Sancho, de 77 años y perteneciente a la congregación francesa de las Hijas de Jesús de Massac, fue decapitada en la aldea de Nola, diócesis de Berberati, en la República Centroafricana.


El cuerpo sin vida de la monja, natural de Burgos, fue hallado “horriblemente mutilado” el lunes en la habitación donde enseñaba costura en esta aldea cercana a la frontera con Camerún.


Las autoridades religiosas de la diócesis de Bangassou, en el sureste del país, en la que prestaba su servicio como misionera, descartan que detrás de su muerte haya razones políticas.

Monseñor Juan José Aguirre, titular de la diócesis de Bangassou desde el año 2000, explicó que “personas indeseables” entraron en la habitación de la misionera, “la sacaron de la cama” y el lunes “la descubrieron casi decapitada”. “No se sabe por qué. Este martes ya ha sido enterrada”, relató.
La noche del pasado domingo, la monja “estaba durmiendo cuando un grupo de desalmados la sacó de la cama y se la llevó al taller de costura para no hacer ruido”, relató Aguirre.

Los desconocidos acabaron con la vida de la mujer a cuchilladas. “Allí se ensañaron con ella. El cadáver estaba en muy mal estado, lleno de heridas, y lo más importante, degollado, prácticamente decapitado”, señaló Aguirre.


El crimen se produjo en un país sacudido por la violencia en los últimos años, como atestiguó Aguirre: “Llevamos dos años de infarto. La República Centroafricana está dirigida por catorce señores de la guerra que controlan el 80 por ciento del país, y esto hace que la población esté muy insatisfecha”, remarcó. La misionera, que también tiene nacionalidad francesa, llevaba 26 años trabajando en el país.  Al cierre de esta edición se desconocía la autoría de esta acción. 


El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, mandó su pésame y su cariño a la familia de la misionera y también a la de Fernando Hernández, el misionero salesiano que fue asesinado la pasada semana en Burkina Faso. “Un abrazo a sus congregaciones y mi reconocimiento a su labor siempre al servicio de los más necesitados”, escribió en Twitter.

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