Miércoles 19.06.2019

Las esperanzas de encontrar con vida a los 21 náufragos se disipan tras una jornada de búsqueda en el Danubio

Los equipos de rescate de Budapest sacaron del agua siete cuerpos y hospitalizaron a siete heridos

Miembros de los equipos de rescate tratan de encontrar supervivientes del naufragio | tamas kovacs (efe)

Más de veinte horas después del naufragio de un barco con turistas surcoreanos en el río Danubio a la altura de Budapest en la noche del miércoles, las autoridades ven disiparse la esperanza de recuperar con vida a 21 desaparecidos, tras sacar del agua siete cuerpos muertos y hospitalizar a siete heridos.

No obstante, los equipos de rescate continuaban ayer trabajando a contrarreloj en la difícil búsqueda de los náufragos, obstaculizada por las malas condiciones meteorológicas.

“A las 21.15 horas del miércoles llegó la información de que dos barcos chocaron y varias personas cayeron al agua”, explicó ayer el oficial de policía Adrián Pál durante una rueda de prensa celebrada en Budapest.

De momento, se desconocen las causas del siniestro, sobre las que se abrió una investigación, mientras que las autoridades presentaron una denuncia contra desconocidos “por causar accidente masivo y letal”, añadió el coronel.

Su colega Zsolt Gábor Palotai informó de que ninguno de los turistas hallados muertos tenía puesto un chaleco salvavidas.

El barco “Hableány” (Sirena, en húngaro), que llevaba a bordo a 31 turistas surcoreanos (entre ellos un menor), dos guías y los dos miembros de la tripulación húngara, se hundió rápidamente tras colisionar minutos antes con otra embarcación más grande.

Alcanzar la orilla
Siete pasajeros pudieron alcanzar a nado las orillas del río o fueron rescatados a tiempo, pero otros siete fueron hallados sin vida poco después del siniestro.

Desde entonces y hasta el momento el balance de víctimas permanece sin cambios, mientras que las tareas de rescate se fueron trasladando hacia el sur y fuera del territorio capitalino, hacia donde se supone el río arrastra los cuerpos.

Apenas media hora después de producirse el accidente se encontró un cadáver a tres kilómetros del lugar del choque.

Entretanto, las autoridades no solo ampliaron la búsqueda a todo el tramo húngaro del Danubio, donde paralizaron la circulación de naves, sino que se pusieron también en contacto con sus colegas de la vecina Serbia, por donde sigue el río en dirección al mar Negro.

“El frío del Danubio disminuye considerablemente las posibilidades de sobrevivir”, advirtió ayer el portavoz del servicio de Ambulancias, Pál Gyorfi. La temperatura del agua no supera los 15 grados centígrados.

En una filmación grabada por una cámara de seguridad y mostrada a la prensa ayer, se ve el choque de los dos barcos, que se produce cuando el “Hableány” navega hacia el norte y, al llegar al puente Margarita, cerca del emblemático edificio del Parlamento, le alcanza el “Viking”.

El “Hableány” hace entonces una maniobra, de la que hasta el momento se desconocen las causas que la motivaron, que lo deja justo delante de la embarcación mayor y, tras ser embestido por esta, se vuelca y se hunde en siete segundos. Un equipo de buzos lo encontró más tarde a varios metros de profundidad.

Además de la fuerte corriente del Danubio, acelerada por la lluvia que cayó sobre el país en los últimos días, los equipos de rescate tienen también en contra las grandes cantidades de barro que remueve el caudal y oscurece el agua, lo que requiere del uso de sonares.

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