martes 11/8/20

El marisco gallego un valor seguro en la cocina

El marisco gallego un valor seguro en la cocina

Galicia es famosa, a nivel internacional, por la gran calidad de su marisco. Utilizar las diferentes variedades de este tesoro del mar en nuestra cocina, nos hará disfrutar al completo de todas sus virtudes y asegurará el buen comer a quienes deseeamos cuidar con gusto el paladar.  

Virtudes del marisco gallego


El marisco se ha convertido en un valor seguro en la cocina que deleita a todo aquel que sabe apreciar la buena gastronomía. Hoy en día, es fácil comprar online marisco gallego a domicilio sin intermediarios aquí. Además de sus virtudes gustativas esta materia prima posee otras cualidades que lo rinden imprescindible: 
  
Las Rías Gallegas se caracterizan por ser de aguas frías y limpias. La biodiversidad del entorno favorece que esta zona de mar, gracias a sus nutrientes y a la temperatura del agua, se convierta en un ecosistema ideal para la aparición de un marisco de gran calidad. Por esta razón, el marisco gallego, además de ser toda una tentación a nivel gustativa,
es un alimento muy saludable y  con un gran valor alimenticio; ya que posee un alto contenido en aminoácidos y es muy rico en minerales (posee yodo, fósforo, calcio, hierro y cinc) y también en vitaminas A, B, y E. Los mariscos son, en general, muy bajos en calorías. Su gran valor biológico unido al hecho de ser un alimento hipocalórico y bajo en grasas lo convierten en parte esencial de cualquier dieta saludable.

Debido a su textura, normalmente de tipo tierno y carnoso, el marisco es fácil de consumir y digerir. Además, cualquier variedad de marisco es muy apreciada en la cocina por ser muy fácil de preparar y cocinar. 

Tipos de marisco gallego

El marisco gallego se clasifica en dos categorías principales: los crustáceos y los moluscos. Los crustáceos se caracterizan por poseer un caparazón exterior rígido que protege la carne comestible. Dentro de esta tipología podemos encontrar las langostas, las nécoras o los percebes entre muchos otros. Los moluscos, por su parte, también conocidos como bivalvos, poseen dos conchas que guardan una carne jugosa en su interior (la bivalba). En las Rías Gallegas podemos encontrar moluscos como, por ejemplo, las almejas, las navajas o los mejillones. Si queremos disfrutar, al máximo de las bondades que este alimento nos ofrece, nos interesará saber qué tipos de marisco podemos encontrar en el mercado: 


El percebe

Es una de las estrellas de nuestra gastronomía. Este crustáceo de tamaño pequeño y apariencia cilíndrica es muy difícil de extraer (crece sobre las rocas batidas por el oleaje). Por ello y por su excelente sabor es uno de los manjares más codiciados que existen.

La centolla

Es un crustáceo de tamaño grande muy valorado y apreciado. Su caparazón, rugoso y picudo suele estar por una vellosidad compuesta de algas. La centolla gallega se caracteriza por poseer una carne tierna y jugosa y un sabor dulzón muy agradable a nuestro paladar.  


El buey de mar

Tiene como hábitat el fondo marino más rocoso. Este especimen puede alcanzar hasta los 5 kilos de peso. Por su gran tamaño, posee una carne abundante y muy sabrosa. 


La nécora

Posee un intenso gusto a mar. Por su delicioso sabor y su delicada textura, estos pequeños cangrejos son muy cotizados en el mercado.

El camarón gallego

Posee una coraza de tono parduzco que lo rinde inconfundible. 

El carabinero

También conocido como gamba carabinero es de color rojo intenso y oscuro. Y su cuerpo, alargado y aplastado, puede llegar a medir hasta 30cm de longitud. El carabinero posee una carne jugosa y muy carnosa.   

El bogavante azul

Se pesca en alta mar. Este tesoro del Atlántico, de tonalidad oscura y azulada,  se caracteriza por poseer una carne abundante y tierna, así como un sabor sustancioso e intenso al paladar. 


La langosta

Es muy parecida en tamaño y forma al bogavante. Su diferencia principal radica en el color. Mientras que el bogavante posee un tono oscuro y azulado, casi negro, la langosta posee un tono anaranjado. 

La cigala

Es un crustáceo de cuerpo alargado que puede llegar hasta los 25 cm de longitud y que posee unas pinzas largas y espinosas. Su caparazón es de color rosa con tonalidades en blanco y rojo.  

Las ostras

Pertenecen al género de los bivalbos. Su delicado sabor y su aterciopelada textura las convierte en uno de los mariscos más apreciados en todo el mundo. 

Las vieiras

Símbolo del peregrino en el Camino de Santiago, viven sobre el fondo de arena o grava. Su carne, blanca y suave las convierte en una materia prima exquisita. La zamburiña, de la misma categoría que las vieiras, es mucho más pequeña y de textura y sabor más delicado. 

Las almejas gallegas

Son deliciosas e ideales para darle a nuestras recetas de cuchara un acento a mar.Existen tres tipos: la blanca, la rubia y la fina.  

Los berberechos gallegos

Son de concha abombada y con forma de corazón. Es muy apreciado por no poseer arena y por tener una carne tierna y muy rica en sabor.   

La navaja y el logueirón

Son un tipo de moluscos apreciados por su tierna carne que se deshace en la boca..Ambos pueden consumirse tanto frescas como en conserva. La navaja posee una forma más curva y un sabor suave, mientras que el longuerión es de concha recta y más fuerte de sabor.

El mejillón gallego

Puede ser de roca y de batea. El de roca es de pequeño tamaño y concha dura. El de batea es más grande y de concha blanda. 

  
Cómo preparar bien el marisco

Por su frescura y su gran sabor, preparar una receta de marisco resulta fácil y no requiere de muchos ingredientes adicionales. Antes de ponernos manos a la obra es importante adquirir la mejor materia prima. El marisco gallego es sinónimo de alta calidad por lo que, si lo compramos de proveedores de confianza, tendremos la certeza de que pagamos un producto que cumple con todas las normativas y los más altos estándares de calidad.     
 
Existen miles de recetas que incluyen como ingrediente principal el marisco. Los arroces secos y caldosos así como otros platos de cuchara son un buen ejemplo de ello. Pero, sin duda una de las formas más sencillas de consumir marisco es
hacerlo en crudo. De esta forma, captaremos todo la frescura y el sabor a mar que nos ofrece. Las ostras, las almejas, los berberechos y otros moluscos se pueden comer tal cual y directamente de su concha, tanto en crudo como con un chorrito de limón. En el caso de las almejas, berberechos y los mejillones, se pueden preparar cociéndolas al vapor, en un recipiente al fuego hasta que se abran. Los crustáceos como las gambas blancas, el bogavante…, se pueden también cocer o prepararse ligeramente, a la plancha o a la brasa. .

 

El mar Atlántico nos ofrece lo mejor de sus aguas. Disfrutar del buen marisco y de todas sus virtudes es posible y 100% recomendable.

Comentarios