Martes 11.12.2018
Opinión
Editorial

Un pueblo que no podrá imitar a Vigo

Torres de la Alameda es un pequeño municipio de Madrid que no puede permitirse dispendios. Que disponga de un alumbrado navideño, no ya como el de Vigo, sino como el de Nueva York, Londres o Tokio es imposible. De hecho, las calles llevan una década repitiendo la misma iluminación ornamental. Pero no habrá el undécimo, pues unos ladrones robaron las luces al día siguiente de su instalación. El Ayuntamiento carece de fondos para reponerlas, así que el pueblo celebrará este año una oscura Navidad. Si el todopoderoso Caballero, don Abel, fuese solidario podría ceder algunas de las de repuesto, ¿no? [+]

Detenido por poner en duda a Papá Noel

Aaron Urbanski tiene 31 años, vive en la localidad texana de Cleburne, o al menos es donde comete sus fechorías. La última la protagonizó en una iglesia de la localidad, donde se coló para protestar contra la celebración de un Desayuno con Santa, que es como le llaman por allí a Papá Noel. Urbanski berraba sin parar: “¿Dejas que tus hijos crean en el falso Papá Noel?”. Como no se callaba ni estaba dispuesto a dejar el templo, la Policía se lo llevó. El alcalde de Cleburne, Scott Cain, está muy contento del arresto y se pregunta si es que Urbanski quería que su regalo de Navidad fuese carbón. Se ve que él si cree en Santa. [+]

Marichalar recuerda su duro cautiverio

Álvaro de Marichalar, tío de Froilán, pura sangre Borbón y futuro rey de Galicia –Froilán, ¡eh!, no él– va recordando cosas de las horitas que se pasó en una comisaría de Barcelona –tendrá que tomar más rabos de pasas porque aquello sucedió hace más de un año–. Andaba por la plaza de Sant Jaume con una bandera de España al hombro –las malas lenguas dicen que buscaba un after– cuando los Mossos se lo llevaron. Asegura que le pincharon adrenalina en los pulgares para que le estoupase el corazón. La adrenalina se diluye en quince minutos, así que no podrá probarlo, pero como argumento para una disparatada novela de espías mola. [+]

Una bondadosa oferta de un joven Pujolone

Oriol Pujol nació para político. Su padre le transmitió un gen dominante que le llevó a ser incluso secretario general de Convergencia Democrática de Catalunya. En cambio, no nació para rico por raro que parezca formando parte de los Pujolone. O tal vez sí nació para rico, pero no quiere que el juez lo sepa; también podría ser. En uno de los juicios a los que se enfrento, el magistrado le preguntó hasta siete veces por el origen de la fortuna familiar y hasta siete veces le respondió que no tenía ni idea más allá de la herencia del abuelo. Incluso llegó a afirmar que el dinero, los miles y miles de euros, le daban más dolores de cabeza que ventajas. La misma jaqueca... [+]
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