• Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Los actos de unos pocos amparados por el colectivo

NO hay peor astilla que la de la misma madera. Por eso, es de suponer que la concejala coruñesa de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, no esté demasiada contenta. Le tiene que doler, y mucho, la campaña que contra ella han lanzado los simpatizantes de los okupas de la Comandancia de Obras, sobre todo teniendo en cuenta que ella misma, antes de pisar las mullidísimas alfombras de María Pita, formaba parte del movimiento okupa. Que amanezcan las paredes de la ciudad llenas de pintadas en tu contra no es plato de buen gusto, ni para la Marea ni para la concejala en cuestión, pero es la demostración de la falta de respeto absoluto que estos grupos tienen por los bienes ajenos. Es demasiado imaginar que quienes dañan el patrimonio o destrozan la sede de Marea Atlántica vayan a entrar en razón. Ni tan siquiera la postura tibia que desde María Pita se mantiene contra estos vándalos ha conseguido frenar su actitud violenta. Y ojo, es posible que no todo el colectivo respalde estas acciones, pero el problema es que, al final, los amparan. FOTO: Pintada contra la marea en el entorno de la ciudad vieja | aec