martes 27/10/20

La democracia llegará a Irán a través del cine

DICEN que ser madre –y ser padre, claro, que estos tiempos hay que ser exquisito en el uso del lenguaje– cambia por completo a la mujer. Ya no digamos si vienen dos hijos de una sola tacada. Que se lo digan a Irene Montero. Tanto ha cambiado que considera que en Irán hace falta democracia. No lo dice de una manera muy abrupta, ¡qué va!, se expresa casi con retranca. Pues asegura que trabajar para el régimen iraní es “sano” y “contribuye a la democracia”. Por eso cuando la invitan a Hispan TV –la cadena que le pagan los ayatolas a su marido– la invitan a hablar de cine –“a analizar las injerencias del imperialismo estadounidense a través de películas y series”–, acude solícita. No hay duda: todo muy sano y muy democrático. ¡Quién fuera iraní! 

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