• Jueves, 20 de Septiembre de 2018

Un eufemisno que confirma que la crisis ya está aquí

MAXIM Huerta fue el primero de los ministros de Pedro “La sonrisa” Sánchez en disfrutar de su minuto de gloria. Responsable de Cultura y Deportes, no le gustaban los deportes, no le gustaban los toros, que eran dos de sus competencias, y no le gustaba pagar a Hacienda. Por ahí vinieron sus problemas y su marcha, que le permitió desembarazarse de la corbata y lucir polos de manga corta y muy estrecha a la altura del bíceps, que eso si que le gusta. Después todos los ministros fueron disfrutando de ese minuto de gloria. Todos menos la coruñesa Nadia Calviño, que parecía la discreción hecha mujer. Pero, al fin, ha llegado la hora de la responsable de Economía. Y ha entrado por la puerta grande, la del lenguaje. Sabiendo que a las pérdidas económicas se las denomina crecimiento negativo y a la emigración por culpa del desempleo movilidad exterior, Calviño ha decidido emplear el término “normalización” para enmascarar la desaceleración del crecimiento. Casi era mejor que se hubiese dado a conocer en otras circunstancias, porque la normalización no augura nada bueno para las economías domésticas. FOTO: nadia calviño | FLORIAN WIESER