• Viernes, 21 de Septiembre de 2018

Tres años con un Jaguar en el garaje

PASEARSE al volante de un Jaguar no es mala cosa; incluso tampoco lo es ir apurado a hacer un recado, se le pisa un poco y el coche va como una bala. Eso debió de pensar la directora de una residencia de ancianos de Alicante, que vendió unas parcelas de uno de los residentes para comprarse un vehículo de la lujosa marca inglesa. Al juez no le ha gustado su conducta, pues, aunque el hombre le había dado un poder para que administrase sus bienes, considera que traicionó su confianza y la ha condenado a tres años de prisión. Si encuentra un garaje donde le hagan un buen mantenimiento al salir de la cárcel lo tendrá como nuevo.