• Martes, 25 de Septiembre de 2018

::::: VIERNES :::::

 El balneario de la Marea

¡ALBRICIAS!, reapareció Xiao Varela, el concejal responsable del Área de Paseo de Bicicletas. Le costó recuperarse del alegrón que le dio su compañero Daniel Díaz Grandío cuando le prometió un carril bici hasta más allá del puente de A Pasaxe, pero, al fin, ha vuelto a la vida y lo ha hecho para demostrar que es un hombre de posibles. “La Solana está a un precio razonable”, aseguró el edil para quien está claro que 1,3 millones no son nada. Desde luego, si se mete a personal shopper y va con Amancio Ortega a las rebajas, lo arruina. Pero el problema no es su disponibilidad económica, sino la pachorra con la que se toma todo, porque como se descuide se le adelantará en la operación el asesor municipal de a 30.000 euros del ala al año que se apunta a cuanta comisión se convoca para así poder redondear su sueldo. El complejo deportivo le vendría de perlas para descansar cuando regresase a la ciudad los fines de semana si al final se confirma el rumor de que A Coruña se le queda pequeña y que sueña con despertarse por las mañanas con el tañido de la Berenguela.

 El futuro de En Marea vuelve a ser negrísimo

MAL, muy mal pintan las cosas para En Marea, que en su versión original fue un espacio cultural hispano-galaico, pero cuyo proyecto de reedición ya huele a muerto. Yolanda Díaz no se corta lo más mínimo y se ensaña con el ya octogenario Beiras. ¡Qué triste es que se acabe el amor de tanto usarlo! Antón Gómez-Reino, Tone, el podemita que oculta sus orígenes pijos y que firmó a favor de la liberación del sanguinario etarra De Juana Chaos, ya advirtió de que gheadas las justas, que a él lo que pone ahora es el acento madrileño. La cosa no podía pintar peor, ¿o sí? Pues sí, porque Carolina Bescansa se ha comprometido a apoyar que En Marea tenga grupo propio en el Congreso. La misma trola que les contó Pablo Iglesias antes de las elecciones del 20-D y que los mareantes tragaron como unos benditos. Lo que pasa es que ahora está todo un poco más complicado y ya no es que se queden sin grupo propio, es que igual ni reúnen diputados suficientes para formarlo.

 Amedio, de uniforme

AL final, el camarada general ha decidido que el uniforme morado no le sienta tan mal y que no deserta. En cuanto PabloViva la GenteIglesias lo ha colocado en un puesto que le asegura salir elegido diputado –cabeza de lista por Almería– ha dejado de tirarle la sisa y el antiguo Jemad José Julio Rodríguez ha decidido que continuará sirviendo a la patria. En cambio, la dirección de IU en Almería ha estallado: “Si quieren traer al mono Amedio que lo traigan, pero esto es una provocación”. ¿Tanto cuesta asumir que IU ya es Podemos?

 La promesa de Hillary

PROMESAS sobre bienestar social... no; promesas sobre sanidad... no. La gran promesa electoral de Hillary Clinton ha sido la desclasificación de los papeles del “Área 51”, que contienen toda la documentación sobre los extraterrestres. A ver si, al final, la Hilaria es tan extraterrestre como Donald Trump y los estadounidenses después elegir por primera vez como presidente a un negro, se deciden ahora por un alienígena...

 Zara rompe la pana a nivel mundial

ACABAR una competición deportiva en el puesto número 53 puede suponer un éxito o un fracaso. Por ejemplo, terminar el maratón de Nueva York, en el que el año pasado participaron 50.000 de personas, en esa posición es la bomba; en cambio, concluir el Tour de Francia, pese al mérito que entraña llegar a París, en ese lugar huele más bien a decepción. Cuando no se trata de pruebas deportivas, sino del ranking de las marcas más valiosas del mundo –¡y mira que hay marcas, eh!– ser la quincuagésimo tercera representa estar en la élite de la élite. Pues ahí está Zara, según la revista Forbes, que es algo más que un fanzine de instituto. 

 Un ministro con pocas vaqueradas

AL ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, le dolió especialmente la propuesta cavernícola de Anna Gabriel de educar a los niños en la tribu. Él, hombre de pías convicciones, es más del santo matrimonio, así que contraatacó, pero demostró que está falto de vaqueradas: “No sé a qué tribu se refería en concreto, si a los apalaches (sic), chiricahuas, comanches...”. Señor ministro de las cosas de la porra, los Apalaches son una cordillera, no un pueblo indio. Pero, bueno, tampoco hay que darle tanta importancia, porque el jefe de gabinete del alcalde de A Coruña es capaz de proclamar en Twitter que los verbos se declinan.

 Un congreso desaguado

SI algo ha caracterizado al gobierno ferrolano es su discurso aguado. Dejando a un lado la crisis del trihalometano en el líquido elemento, casi que todas sus iniciativas han sido de canalizaciones, entre ellas la de la EDAR y tomar y remunicipalizar o no el servicio. Hasta tal punto estuvo comprometido, que la ciudad parecía de secano y solo le faltó al alcalde enrollarse en la manguera del trasvase Tajo-Segura. Por este motivo se organizó un congreso sobre el agua que resulta que ya no interesa, que no es de beber. El Ejecutivo local deja estancados a los ponentes, porque teme que se convierta en un mitin remunizipalizador y que brote un torrente de críticas que enturbie el panorama. No vaya a ser que el PSOE se moje y abra el grifo de nuevo.

 El nuevo propietario del machete de Martín Lasarte

LA soledad a la que Víctor lo condenó le dio a Luisinho mucho tiempo libre para revolver en los almacenes del Deportivo y en uno de ellos encontró el machete de Lasarte, se lo dio a Jorge Teixeira, que así se llama su representante, y este, en vez de utilizarlo para crujir piernas como hacía el uruguayo, lo empleó para hacer carne picada con el entrenador. Lo acusó de querer destruir la carrera del jugador, de humillarlo, de actuar con rencor y recordó que tuvo algo “muy grave” con Irureta cuando él aún era futbolista, para acabar proclamando la incompatibilidad absoluta entre el defensa y el técnico. Para entonces la sangre chorreaba por las paredes y formaba un charco en el suelo. El servicio de limpieza tuvo que baldear la estancia y la dejó como una patena. Tino debería recurrir a sus servicios porque hay mucho que limpiar entre los empleados del club.