miércoles 17.07.2019

Toda una amenaza para los pesados

DOCE euros por siete vinos es un buen precio. Fue el que le cobraron a un cliente habitual de la taberna Eguzki de la localidad vizcaína de Bermeo. Pero para pagar hubo que poner diez euros más, ya que la factura se incrementó en esa cantidad “por tocar los cojones”. La redes sociales ardieron al publicarse el tique. Fernando, el propietario del bar, se apresuró a explicar que no se trataba de una venganza sobre unos malos clientes, sino que fue una broma a unos amigos que van a comer a su local todos los jueves. Como se ponga de moda entre los hosteleros ese recargo, más de un cliente tendrá que ir con la cartera bien llena. FOTO: la factura de la tocada de cojones. | twitter

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