Miércoles 16.01.2019
La Opinión de

Un motivo para recuperar a Mauro

MIURA se llama una de las más prestigiosas ganaderías de reses bravas, pero también un futbolista japonés que debe estar hecho un toro,...

Gordos y flacos, con o sin cerebro

A los británicos, amantes de las tradiciones, les gusta también innovar. Eso hacen, por ejemplo, los investigadores de la Loughborough...

Una lluvia de lo más alimenticia

OMAR Jerez y Julia Martínez son dos referentes de la agitación artística subversiva made in Spain. Con sus performances le han dado...

Las modas se imponen

CAROLINA Bescansa, la burguesa compostelana a la que le dio por pintar de aburrido morado una vida que iba a estar llena de colores...

Ferreiro detiene el tembleque morado

El doctor José García Buitrón, socialista de toda la vida –llegó a ser el arma secreta de Javier Losada para ganar unas municipales,...

El Beneguai es optimista

Noa Presas, la cabeza de lista del Beneguai por Ourense en las elecciones autonómicas de 2016 –¡menudo marrón ser cabeza de lista del...

Un golpe fatal a un emprendedor

Rascarse la cabeza suele ser signo de estar dándole vueltas al caletre para encontrar la solución a un problema. Aunque también puede...

El rodicio le gana a la hamburguesa

A Ronaldo, el exfutbolista brasileño ahora presidente del Valladolid, le apodan “El gordo” por razones obvias. A Enes Kanter, jugador de...

A Villares le falta la percusión

El exjuez y virtuoso de la gaita y la zanfoña Luís Villares haría bien en matricularse en la pasantía de Manolo el del bombo y hacer un...

La retranca con sabor siciliano

Gallegos hay por el mundo a feixes. Incluso donde no los hay, los hubo. En Sicilia, por ejemplo, tuvo que haber alguno que dejase una...
Artículo destacado

Un error al elegir el lugar para ser malo

En mala hora se le ocurrió a August Williams dirigir sus pasos por el camino equivocado. Vio a una mujer caminando por Charlotte, en el estado de Carolina del Norte, y decidió seguirla, pero no precisamente para invitarla a un café. Ella se dio cuenta, apuró el paso y se refugió en una escuela de kárate. Allí estaba dando clase Randall Ephraim, cinturón negro, que lo redujo con unas llaves, unos…