Viernes 16.11.2018

Demagogia e imperio de la ley

¿Cómo va a funcionar un país en el que nadie quiere ser lo que es ni estar donde le corresponde?

Lo urgente y lo importante

Casi todos estamos convencidos de que en la educación nos jugamos el futuro

Hacer más y quejarnos menos

No hay duda de que vivimos en una sociedad más próspera, más libre, más abierta, más pacífica

Juegos muy peligrosos

A un lado y a otro de la escena –la política es demasiadas veces puro teatro, gestos, disfraces, entradas y salidas

En la duda, con las víctimas

Estamos en pleno periodo de revisión de la historia de España. O por lo menos eso pretenden muchos que no vivieron esa etapa: el franquismo, la transición, ETA...

La dignidad del Parlamento

es hora ya, decía Bill Clinton en el discurso de su primera toma de posesión,

Diez claves electorales

este Gobierno nació para convocar elecciones. Bueno, para acabar

¿Doce años o 120 días?

Fue una esperanza que se fue derrumbando porque ni los suyos creían en él, sobre todo los que tenían el poder.

La educación sin rumbo

Los estudiantes vuelven a las aulas escalonadamente. Un curso más sin Pacto de Estado por la educación y con Gobiernos que quieren controlar el sector e ideologizarlo.

Sin demagogia ni hipocresía

Cuanta más riqueza material tenemos, más se multiplica nuestro egoísmo, decía en Madrid el expresidente de Uruguay, José Mujica, al recoger el Premio Abogados de Atocha, concedido hace unos meses.

Fatiga de volver

después de tres semanas de vacaciones, vuelta al trabajo. Como tantos españoles,
Artículo destacado

Estos son mis principios

Recordaba hace unos meses el director de “La Vanguardia”, Marius Carol, una frase de Winston Churchill, uno de esos estadistas que deberían ser de estudio obligatorio para conocer que hubo políticos que merecieron ese calificativo. Churchill confesaba durante una sesión parlamentaria que se había tenido que tragar sus palabras y que había descubierto que era “una dieta equilibrada”. El hombre…
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