Miércoles 16.01.2019

Educación

La educación es la “ciencia” que discute todo los días con el instinto, ese es su lógico batallar en la eterna lucha del hombre...

Advenimiento

El año que entra luce una raya de pesar en la frente y una cruz de sangre en el pecho. Gritarán unos: “Viene muerto”. Otros: “Es el...

Genealogía

En Marcelín-Riós hay un castaño tan alto y frondoso que si te atreves a escalarlo sin temor a extraviarte en el laberinto de su fronda,...

Perversión democrática

El asalto real y la real destrucción de la democracia no la producen los dictadores. Ellos, es cierto, la pueden derogar en lo formal,...

Vox y nos

La voz que emociona, que conmociona, que ordena, que dispone, que impone, que opone; la del oprimido, la del opresor, la de la justicia,...

Piedra roja sobre piedra gris

afirma el poeta César Vallejo en el poema “Piedra negra sobre una piedra blanca”: “Moriré en París con aguacero,/ en un día del que...

La infanta

En el bronco paisaje humano de nuestra acción política, el de los huidos y constituidos, el de los comunistas de salón y el de los...

Otoño

Glosa la poeta desesperacionista Loto P. Seguin: “El otoño no es una contienda,/ pero como si lo fuese,/yacen por el...

Evolución y no revolución

¿Qué busca un centroamericano en las calles en una ciudad del Norte, alimento, riqueza, dignidad…?

Desahogo

Al margen de la patada en la boca a la división de poderes que supone pedir públicamente que se excarcelen

Exabrupto social

Ese parece ser el espacio natural de los ciudadanos de este país frente a la soberana responsabilidad de gobernarse

Salud democrática

La salud de la democracia la define su capacidad para controlarse a sí misma

1 de octubre

dieciocho de julio, 23 de febrero, el diario de los crímenes de ETA;

El tomate

Crece la pobreza y los pobres; mengua la riqueza, aumentan los ricos.

La posverdad

No es, como se afirma, un punto intermedio entre la verdad

Artículo destacado

Higiene democrática

A los políticos no les cabe ni más maldad ni inocencia alguna; afirmación que no niega que la perversidad pueda ir en aumento y, sin embargo, ciega toda posibilidad de que le sea concedido el beneficio de la ingenuidad, a la hora de juzgar sus palabras y actos. Los políticos tomados uno a uno, tal y como afirmó G. Celaya, pueden ser mejores o peores personas, pero extraviados en el guirigay…