• Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

Acuerdo salarial hasta 2020

Los sindicatos y los empresarios han llegado finalmente a un principio de acuerdo después de varios meses de negociación. En realidad, el pacto estaba ya maduro y con Fátima Báñez, anterior ministra de Empleo, de testigo. Los salarios subirán un dos por ciento este año y los dos siguientes y un uno por ciento más en función de la productividad y los beneficios.
Los agentes sociales se han comprometido también a perseguir un acuerdo que sitúe en 14.000 euros anuales el salario mínimo y en seguir avanzando en la recuperación del concepto de la ultraactividad de los convenios, limitada a un año por la reforma laboral de 2012. Es decir, que los acuerdos puedan seguir vigentes hasta que se alcance uno nuevo.
Por supuesto que es bueno que los salarios suban. Han sido muchos años de crisis. Cientos de miles de empresas tuvieron que cerrar y varios millones de trabajadores perdieron su empleo. Pero, otros muchos millones vieron cómo sus salarios bajaban para evitar el cierre de las empresas. Ocurre, sin embargo, que a día de hoy aún un 40 por ciento de pequeñas y medianas empresas no han alcanzado beneficios y por tanto habría que ver si están en condiciones de subir salarios.
Otras muchas compañías optaron en años pasados por no subir los salarios, sino por contratar nuevos trabajadores. Por todo ello, la reforma laboral de 2012 fue buena para el empleo. La flexibilidad que otorgaba a las empresas logró evitar una catástrofe aún mayor.
Es de esperar que este nuevo acuerdo de los llamados agentes sociales no vuelva a poner en apuros a esas miles de empresas que aún no pueden subir salarios y que de hacerlo podría poner en riesgo su futuro y el de muchos empleados. Habría que ser cauteloso sobre cuántas empresas y de qué sectores pueden asumir la subida salarial y si realmente la productividad va a aumentar.