sábado 04.07.2020

Juguetes diabólicos

Amigos: “Todo hombre nace con el germen de la obra que ha de cumplir” (James Russell). “Ningún hombre vive en vano; la historia del mundo no pasa de ser la biografía de los grandes hombres” (Thomas Carlyle). “Lo primero y lo último que se le pide al genio es amor a la verdad” (JW Van Goethe).

En el año pasado, allá por el mes de agosto, el que esto escribe, realizó un articulo en este mismo Diario y en la misma sección de Entre Todos, por cierto son las palabras que están en tercer lugar de  las más pronunciadas en esta pandemia, curioso, ¿no? A lo que íbamos.
 Con el título, “Progreso y extinción”  ya os decía allí de nuestro comportamiento con nuestro planeta y nuestro consumo exacerbado, por las últimas tecnologías, y egoísmo rayando en lo inhumano. Si no es así, preguntadle a todos vuestros abuelos, su manera de vivir, y comparando sentiréis vergüenza de lo que estamos haciendo en todos los órdenes con la vida en nuestro planeta. Sí, nuestra tierra, nuestra casa, anteponiendo el avance de un progreso ficticio a costa de nuestra salud y nuestra naturaleza; destrozándola, sin parar ni recapacitar en aras de un camino irremediable hacia un supuesto final. A no ser, y aquí viene lo que un servidor anticipaba, a no ser, repito, que se rebele contra nosotros mismos. Y además con toda la razón del mundo. Da igual que haya sido por un murciélago que a su vez, infectó a un armadillo, y unos habitantes chinos se lo comieron y ahí dicen que empezó la infección, esa es la versión oficial. Pero por supuesto por lo que ya se, eso no hay quien se lo crea y en el mismo lugar en donde existen unos laboratorios biológicos con nivel cuatro de cuatro, o sea de máxima seguridad, vamos blanco y en botella. Anda, menuda tostada; han conspirado sea a propósito o no. Pero cuando se mete un humano en máxima seguridad, desconfía, algo puede ocurrir en cualquier momento y generalmente negativo, en donde se meten la cagan. Y la cagaron una vez más,  de una forma u otra, por la ineptitud, negligencia o por otros intereses oscuros. Estamos la población mundial a un tris de la extinción o casi, como esto siga así. También dije que por esos intereses espúreos y ocultos, la próxima será mortal de necesidad, con lo cual, y por desgracia para todos, lo avisé, y sigo avisando, a un servidor, cuando algo le huele mal, acierto, y no es una visión ni una locura, es una sensación. Que por cierto, se convierte en un problema para mí, porque lo sé, pero no sé ni cómo ni cuándo, y ése es un problema y me da pena acertar, porque lo sabía y no pude pararlo.

Lo único que siento es que los humanos seamos juguetes rotos en manos de enajenados mentales con ansias de poder dinero y gloria, y paguemos el pacto de la locura de unos cuantos todos los demás. Eso hay que solucionarlo ya, no podemos ni debemos consentirlo por más tiempo, hay que frenar esta escalada de la forma que sea, antes que desaparezcamos del mapa todos. Y esto ya es una llamada de reaccionar, antes que estos nos lleven al punto final. No debemos dejar a ciertos personajes, que se erijan en padres del planeta y que hagan y deshagan a su voluntad, y sobre todo con los resultados que ya tenemos a bordo. Hay que parar el desarrollo salvaje tanto en la bioquímica y la tecnología, y llevar su desarrollo con sus tiempos, como el árbol, que poco a poco brota, crece, se desarrolla y en su plenitud nos da su sombra, cobijo y oxigeno; aprender de su forma de desarrollo: No se pueden echar acelerantes a las cosas porque esa es la mejor manera para errar y provocar lo que ahora tenemos: Muerte, enfermedad, hambre y miseria. Luego como ahora nos damos cuenta que los pájaros cantan por el silencio neblinoso de nuestras calles, coño, ¿ahora? Si las aves cantaron siempre, antes por el nivel de vida acelerado que llevamos ni los oíamos. Pues mira qué bien, resulta que se descubre el canto majestuoso de los pájaros. Bueno,  algo es algo.

Somos los seres más irracionales que existen, cuanto más conozco al humano, mas quiero a mi gato. Y es la puñetera realidad, me gustaría que cambiáramos nuestra actitud ante la vida que volvieran los valores positivos, porque ahora salvo honrosas excepciones ya no existen y me da sincera vergüenza. En vuestras manos está cambiar todo esto, porque ahora es el momento, pero se que no va a ser así: Unos días y volveremos a lo de siempre los que queden: Violencia, traiciones, chivatos en tus propios vecinos, maldad injusticia social... 
O cambio o destrucción tota, ese es el aviso que os dejo. Un saludo, amigos. Saúde e Terra. Fijaos en este saludo que os hago durante veintitantos años, ¿no os dice nada en estos momentos?. Pues eso.     

Comentarios