• Viernes, 21 de Septiembre de 2018

amigos: “El mundo es un escenario; pero la obra tiene un reparto deplorable”

amigos: “El mundo es un escenario; pero la obra tiene un reparto deplorable”

amigos: “El mundo es un escenario; pero la obra tiene un reparto deplorable” (Anónimo). “La injusticia ha dividido el mundo en  parcelas y nada está repartido por igual, excepto el dolor” (Oscar Wilde). “Muchas veces se arrepiente uno de haber hablado, pero nunca de haber callado” (Simónides).
Sabido es por todos que el alcohol es, por el modelo de sociedad que tenemos, el centro de toda conmemoración festiva que se precie. No se concibe una boda con gaseosa o agua mineral sin gas, o leche sin lactosa, o de vaca vieja. ¿Estamos de acuerdo en eso? Si no somos hipócritas, hemos de reconocer que así es. Y ya no digo tan solo en fiestas, ¿quién es el guiri, que ante una visita en su casa, no abre las puertas de su mueble de comedor y nos invita a una copa o a varias?, no os dais cuenta que a sabiendas que el alcohol es dañino para la salud, hacemos de la convivencia en nuestras propias casas en fiestas, en reuniones de trabajo, en celebraciones de despedidas de soltero/a, o en cualquier momento de ocio de terraceo, o de incluso de bajón momentáneo lo pretendemos olvidar con alcohol?. Dicho todo esto, ¿vivimos en una sociedad alcohólica?, y no lo digo porque seamos alcohólicos, nada más lejos, tan solo lo utilizamos como vía/instrumento/disculpa para relacionarnos con más facilidad y alegría, o para tapar cosas que nos producen tristeza y se nos abre una vía de escape para ser más simpáticos, más guapos y que todo es alegría y felicidad por unas horas. 
¿Por qué somos tan hipócritas? No pertenezco a una liga antialcohólica, ni estoy tan siquiera en contra de su uso, sí del abuso por supuesto. Es más, me duele el alma cuando veo a los jóvenes de ambos sexos, cargados de bolsas de un supermercado, un viernes o un sábado, que como zombies, llevan su materia  prima, sus pilas para pasarlo mejor. Lo que en realidad llevan es la droga, para relacionarse con mas empatía y menos recelos ante otros seres iguales. 
No es una sociedad alcohólica, sino alcoholizada, y lo peor que lo reconocemos. ¿Y qué?, pues la respuesta es: bingo tenemos a los jóvenes igual, alcoholizados, y así una sociedad que tiene como medio una droga para divertirse y olvidar las verdaderas virtudes que tiene todo ser humano, está enferma, pero muy enferma, al borde del colapso de la convivencia en paz. Siento ser tan duro contigo, contigo y sí, contigo también que no bebes droga, pero no haces nada para evitarlo. Un servidor es abstemio, pero también me siento culpable moral, al ver qué está ocurriendo. Pero al menos lo expreso y me rebelo, veo un camino más libre y sano, pero ese camino lo tenemos que hacer todos al mismo tiempo, para arreglarlo, y eso es imposible, ni tan siquiera sabemos educar a nuestros hijos.
Ahora nuestros sabios políticos se inventan una nueva ley del alcohol, que en vista de lo que dice, lo que hace es sancionar a los padres de los menores que se constate que consumen. Hay más cosas que os contare el próximo día, pero ya así leyendo por encima, es otra metedura de pata más. El alcohol es una droga, quizás la peor con diferencia, porque es la compañía directa de todas las demás y con el agravante que degrada muy rápidamente física y psicológicamente los cerebros de los más jóvenes, quedando invalidados posteriormente para su vida, aparte de otros desastres físicos, hígado, sistema circulatorio y de corazón. Que os voy a contar que no sepáis. 
Pues dale a lo mismo, a los padres, si los encierran en casa, al día siguiente, son los padres los encerrados. ¿Qué quieren?,  ¿recaudar y punto? Estamos siempre en lo mismo, poniendo parches y más parches a una ley que no es fácil de hacerla desaparecer, pero la única solución es empezar por el principio y no ir contra los que consumen ni contra los padres y abuelos. Así es muy fácil, pero no se termina el problema, es más se agrava. La sustancia es el problema, pues ir a por ella y quien la facilita cómodamente como se hace con las demás. Es un trabajo complejo, lo contrario es poner puertas al campo.
 El próximo día os completo toda la sarta de soluciones que da la nueva ley y rebatiré una por una. Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible, como dijo alguien. Seguiremos. Un saludo amigos. Saúde e Terra.