lunes 18.11.2019

De negro oscuro

Amigos: “El que rompe los dientes con la cáscara, raramente se come la almendra” (Proverbio alemán). “Tengo que decir a la Cámara y a los nuevos miembros del Gobierno.

Amigos: “El que rompe los dientes con la cáscara, raramente se come la almendra” (Proverbio alemán). “Tengo que decir a la Cámara y a los nuevos miembros del Gobierno, que no tengo más que ofrecer más que sangre, sudor y lágrimas” (Winston Churchill). “La gloria no es otra cosa que un olvido aplazado” (Santiago Ramón y Cajal).
Mucho se está hablando del libro prohibido, “Fariña”, que no hace más que narrar una verdad inapelable, el discurrir de los años de la tinieblas de la costa gallega, para nuestra vergüenza. Una tierra noble, generosa y honesta, no es recomendable, para cualesquiera, que tan solo la reconozca por estos cuatreros, villanos y homicidas sin escrúpulos. He dicho. Los de aquella época, los que luchamos todos esos años,  en los 80 y 90, los que nos jugábamos la vida día tras día, intentando paliar, más mal que bien a estos del libro, que se mostraban a los cuatro vientos con sus grandes coches, Ferrari, Mercedes por todos lados, lanchas con todos los adelantos técnicos de la época, con sus mansiones, que se fueron construyendo a escondidas, o tras muros de piedra de dos metros, para ocultar un lujo material para que el dinero fraudulento tuviera salida.
Los que estábamos en la lucha cara a cara éramos para ellos simples plebeyos. En sus comienzos nos dejaron andar a nuestras anchas, iban tan solo a lo suyo, alijar drogas y amasar fortunas. Por ello no estoy de acuerdo con el libro, porque solo habla del mal, sin tener en cuenta que había otro bando, un enemigo y amigo de la sociedad, que luchaba contra el monstruo con lo que podía, y ya empezaba a prestar ayuda a los que ya estaban cayendo en la telaraña del veneno, que se les ofrecía. El que esto escribe, ya conoce el libro, sin leerlo, pero una vez leído, se han comido muchos pasajes y personajes. Sin embargo ponen a otros que tuvieron mínima incidencia.
Ser conocido por estar en contra de esa masacre, y demostrarlo con hechos, era vivir en la soledad absoluta, tan solo rodeado por los propios compañeros de lucha. Amigos, familia, vecinos, conocidos de la infancia eran o podrían ser el enemigo. De todo esto, el libro no dice nada, tan solo lo sabe el que lo vivió, lo sufrió y lo ganó, ciertamente, tan solo lo sabe la gente que estaba allí en aquellos años. Con todo ello no quiero decir que dicho libro no sea real en su estructura, aunque hay personajes importantes que no aparecen, y otros que no tienen incidencia, y como he dicho, le falta algo, que para un servidor es primordial, el otro lado de la baraja. Quizás haga falta escribir otro libro que ponga las cosas en su sitio, que describa una realidad desde el otro lado, y como poco a poco, día a día aguantando toda clase de desprecios, de una sociedad corrupta, (no todos), e influenciada, por el poder que te pisaba, te destrozaba, física y mentalmente hasta el punto de amenazas de muerte a uno mismo y su familia. Vilagarcia de las Mercedes, le llamaban. Había mas de estos coches por Km. cuadrado que en el resto del país. He llorado de rabia, he rascado con mis uñas las paredes de la habitación, lo he pasado muy mal, pero nunca, nunca, nunca me he dado por vencido y tras el paso de unos meses con otras asociaciones de Vigo, Grove, Cambados y demás fuimos uniéndonos y al final vencimos.
Todos los de aquella época terminaron entre rejas, y sus mansiones y demás artículos de todo tipo, obtenidos con los billetes de sangre incautados. De esto no se habla, y fue una pequeña parte de la sociedad con ciertos apoyos individuales que serían dignos de mencionar, en ese libro futuro que un servidor, pienso escribir, si porque yo aun vivo y conservo en los papeles, todo, sobre todo el tesón, y la constancia, que acompañado con otros logramos terminar con los que nos denigraban.
Hay que decirlo bien clarito, generación y media de jóvenes que ya no están, han caído, pero no en vano, los ganadores los héroes fueron ellos, los que nos indicaron el camino para terminar con sus asesinos. Pero los que plantamos cara, en su momento y dimos nombres y realidades, a pesar de una vida, que era un sin vivir día y noche, merecen un respeto. Lo conseguiremos y todo ello saltará. Gracias y un saludo amigos. Saúde e terra.

De negro oscuro
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