martes 22.10.2019

El cuento de la buena pipa

Amigos: “En la vida, solo hay dos partidos entre los que es preciso escoger: venderse o entregarse” (Antoine Francóis Rondelét). “Viviendo todo falta, muriendo todo sobra” (Félix Lope de Vega y Carpio). ”Hasta que no hayas sido olvidado del todo, no habrás terminado con la tierra, morir no basta” (Akira Kurosawa).

Ya empezamos de nuevo, con los pases de circo, es que no hay manera de definirlo. Lo de los políticos en el congreso de los diputados es de tomadura de pelo a los demás ciudadanos de este país, no quiero ni voy a hablar de los políticos de otras instanciasléase Autonomías o Ayuntamientos, porque esos hacen una labor más directa y de ayuda al ciudadano, porque viven más el día a día de los problemas de la ciudadanía, que por otra parte para eso están y son elegidos.

Por ello, haciendo un aparte de unos políticos del directo que si mejor o peor, dan el callo, a diario en pro de sus ciudadanos, me refiero solamente a los que tenemos en Madrid. Si te quieres entretener, reírte, llorar o cabrearte, pon el canal y ya tienes divertimento asegurado. A veces es un bodrio, pero siempre sacas cosas que pueden interesar, con lo que necesita este nuestro país, con los problemas ciudadanos, que todos tenemos, de cualquier ámbito, en nuestras vidas, en donde un estado de derecho, el ciudadano, ya los tiene per se, resulta que los tienes que mendigar, hay muchas, demasiadas cosas que arreglar, como dicen ellos mismos tan básicas como las de comer.

Pues bien, estos que viven en los mundos de yupi, que no se enteran lo que el votante pide y necesita y lo que de derecho le pertenece y no le dan, se pierden por los cerros de Úbeda, hablando del bien y del mal insultándose unos a otros sin piedad, y quiero deciros, más que vergüenza ajena me da risa, escucharlos.

Parece el Cuento de la buena pipa. Se pierden en disquisiciones absurdas, de temas ya manidos, y que huelen a podrido, y le siguen dando vueltas, como si se pusieran todos de acuerdo, para una cosa, no hacer nada y decidir menos, y con ello reírse de todos los que de una manera u otra los han puesto allí para eso mismo para hacer, para decidir leyes y para gobernar, que si quieres arroz, vamos a pasar lo mejor que podamos, los meses, hacer lo justo, y lo injusto, y venga a cobrar a final de mes, culos gordos, y orondos.

Yo tan sólo creo en los que ponen pies en tierra y ayudan a los necesitados, que son muchos más de los que creen y ellos lo saben. Y ahora en vista que todo fue un bluff, como era de prever, desde el principio, vuelta a empezar, no señores, esto ya vale como broma, nosotros nos bajamos de este autobús, se terminó, ya está bien de siempre lo mismo, la pescadilla que se muerde la cola, los ciudadanos que piensen un poco, y no estén aborregados, que no esperan migajas, o los estómagos agradecidos, ya saben que hay muchos más, que no vamos a seguir ese juego, los libres, los honestos, los que trabajan para el sustento de sus hijos de sol a sol, los que ya saben de que van y están de vuelta, los incrédulos, los inteligentes, los que ya no comulgan con ruedas de molino. ¿Dónde están los derechos? ¿Quién se los robó? Y los poderes del estado no están ni se les espera.

Pues menuda caca de vaca tenemos en las filas. Todo junto te saca las ganas ya no solo de ir a votar que será que no, sino de seguir luchando por una vida más responsable y sana, sí juguemos todos como ellos al cuento de la buena pipa, a ver quien gana.
Un saludo amigos. Saúde e Terra.

El cuento de la buena pipa
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