lunes 18.11.2019

El otro lado

Amigos: “El que estando enfadado impone un castigo, no corrige

Amigos: “El que estando enfadado impone un castigo, no corrige, sino que se venga” (Montaigne). “Muchas veces se arrepiente uno de haber hablado, pero nunca de haber callado” (Simónides), “El legislador debe ser el eco de la razón, y el magistrado el eco de la ley, si esta se cumple. (Pitágoras).
Esta semana me entero de que un buen amigo se ha ido, uno más de los buenos, de los mejores, sé que estará bien, a donde se fue, es muy difícil explicarlo con palabras pero sé que estará bien y feliz. Su alma es libre. Está con los suyos y sus amigos y nos corrige a todos nuestro camino, lo digo porque tuve una experiencia similar pero en el último momento regresé, no era mi hora. Esta experiencia te hace ver las cosas que te rodean de otra manera, lo importante, se hace más efímero, y sin embargo, lo cotidiano, lo que el humano, ni lo nota, ni le importa, porque vive ensimismado y alaba el crecimiento de una flor, el llanto de un niño, el susurro del viento en el bosque, la vida, eso es lo que cambia. Para su familia les diré, que él donde está es feliz, sigue viviendo en cada uno que lo quiso como amigo, como esposo como padre, o como hijo, no  es decir esto para quedar bien, ni una manera de dar un pésame, no amigos, el que estuvo allí, y volvió por las circunstancias que fueren, sabe muy bien, lo que dice, y el porque a este tipo de personas, se les da, una segunda oportunidad. Me dejo un amigo en esta vida, pero nunca me dejará en lo que verdaderamente importa, con su alma y espíritu, esas no mueren nunca, y está con nosotros siempre. A su familia a su mujer, le puedo decir, que puede llorar su ausencia terrenal pero que está con ella y guía sus pasos, él es feliz, no tiene dolor, no tiene problemas de ningún tipo, es absolutamente libre, además su familia, fallecida ya, lo esperaron, al momento de su viaje lo guiaron, y está con ellos y con todos los de aquí abajo, que lo quisieron, como amigo, como esposo e incluso como enemigo. Allí todo es diáfano, inmaculado, bello, con olor a flores, es un paraíso, y no existe el tiempo, cuando sea el momento, va recibiendo a los suyos a medida que van llegando, los guía, como hicieron con él y lo estarán para siempre, ese siempre es infinito, y no hay palabras, todo es silencio, ni aglomeraciones, ni tráfico, ni maldades, ni envidias, ni celos, ni odios ni rencores, allí solo se respira amor, con una mirada o un mínimo gesto ya entendemos  todo, al menos eso. Es lo que yo noté, y lo cuento porque creo que me dieron más tiempo para contarlo, y a Manolo lo siento como si viviera, estás tan bien, que si te despiertan a tiempo, hasta te molesta por lo bien que estás, arrastrar esta carcasa, con sus dolencias o defectos, con sus manías, y rutinas, con sus caras de bueno cuando no quieres o de malo cuando tampoco quieres, eso allí no existe. La hipocresía, que tanto se lleva en los humanos, no existe al otro lado, eso es lo que es, el otro lado, ni abajo ni arriba, ni derecha ni izquierda, simplemente es otro lado otra dimensión paralela a esta, por ello están tan cerca, pero una cosa olvidaros, de la carcasa, tal cual nos dejo, son mas jóvenes, mas felices, absolutamente felices. Y eso no son palabras de consuelo, es una realidad que yo viví, y que me hizo mejor cuando la suerte o el destino de algo o alguien lo decidió, y mi deber es contarlo, desde ese momento ya no tienes miedo a la muerte, porque sé lo que hay en ese lado. Por todo esto a los familiares y amigos de verdad de Manolo, tranquilos, es feliz, y libre de pensamiento terrenal, a los que ama, los tiene, van con él, e irán siempre. Tan solo respetar su memoria terrenal, y perdonar sus errores, y quererlo o amarlo como en la vida de humano. Porque no se fue, tan solo cambió de lado, pero alegraros por su felicidad, extra corpórea, porque seguro lo sé. Desde aquí, mis condolencias a su esposa y demás familia, por no poder verlo en cuerpo, si en verdad lo amáis, lo veréis siempre y en cada lugar, recordar todos que es nuestro destino más tarde que temprano, esta vida es tan efímera como el vuelo de una golondrina que atraviesa una habitación, comparada a la otra, en la que estaremos para la eternidad. Allí, solo existe Paz y Amor. Comparando, aquí es negro y allí es todo blanco inmaculado. Querido amigo Manolo, siento en el alma tu perdida terrenal, pero sé que en donde estás, estas feliz y seguro para siempre. Y eso me alegra de verdad. Hasta pronto amigo.

El otro lado
Comentarios