jueves 19.09.2019

El verano es luz, es vida

migos: “Un estado es feliz cuando los malos no pueden mandar en él” (Pitaco).

migos: “Un estado es feliz cuando los malos no pueden mandar en él” (Pitaco). “Las riquezas las llevamos en el corazón. ¡ Ay del que no lleve en el corazón las riquezas!” (Azorin). “La alegría se encuentra en el fondo de todas las cosas; pero a cada uno le corresponde extraerla” (Marco Aurelio).
Estamos, si los Dioses y los hados el inmenso universo no llegaron a una confusión fatal, en Septiembre, mes de despedidas y de bien halladas bienvenidas. El verano, esa época del año en la que todo es color, en donde la luz del día se define eterna, y las noches son alegres. Como una fiesta que entronca con la nueva luz del siguiente amanecer, tan bello como el anterior, esto no es una oda al verano, es una despedida, un adiós, al verano de 2017, para unos, muy feliz, para otros uno más, y para los menos favorecidos por estos hados y Dioses, un transcurso de fechas en blanco y negro, por el dolor y el sufrimiento. La verdad. Casi siempre nos acordamos, de esta estación del año, asimilándola con la alegría, con la fiesta, con el calor, con las playas, con los ligues de turno, que todos tuvimos alguna vez, y que la mayoría con el pasar de los decenios, no solemos olvidar jamás, porque fue en verano, los colores vivos, las fiestas de nuestra juventud, que decir tiene más santas que las de hoy, y con ello no comparo, tan solo quiero reflejar aquella manera de socializarnos y la de hoy en día, y dentro de veinte años, esto mismo dirán los jóvenes de hoy con los futuros. Para un servidor, el verano es la vida, el calor, el fuego de San Juan, será porque mi horóscopo es Leo, el signo del verano, del mes de Agosto, uno se siente más creativo, más fuerte, y a la vez, calmado y feliz, por la vida, por haber vivido ya muchos veranos en esa disposición, y nunca dejando de pensar en los más desfavorecidos por la enfermedad o por la falta de recursos, de cualquier tipo. Todas y cada una de las palabras aquí reflejadas son pesando en los que sufren cualquier calamidad, la peor la salud. Un día sin salud, sea la estación que sea, es una fecha tachada que se funde en negro en la historia de la vida del que sufre, cualquier tipo de dolor, pues todos los dolores, son pozos, baches en la obscuridad de la persona que lo pasa, con ello también hablo de aquellos que sufrieron una pérdida, irreparable de un ser amado. En verano se recuerda a esa persona querida dándose sin saberlo el último baño de su vida, y el siguiente te das cuenta que sobra un sitio en la misma toalla, es duro, es, diría, injusto y muy doloroso, pero amigos, daos cuenta, que la vida es un regalo, estés con la condición que te encuentres, y que ese regalo, no viene con unas instrucciones. Es un obsequio especial, que tan sólo nos dan a los elegidos para vivir, y ser felices es nuestra misión, luego sin unas instrucciones por escrito y concretas, cada cual elige el camino por el que avanzar. Por supuesto, muchos son obsequiados con una vida dura y amarga, comparada con otros, y la vida según el camino elegido, y el destino que nos hace cambiar los rumbos, las compañías negativas mal elegidas o encontradas en un camino que no lleva a ninguna parte, nos hace caer, a muchos por un precipicio sin retorno, por sendas sin señalizar que seguimos a ciegas sin usar el instinto de ¡Peligro! Para otros con más suerte, y hablo de suerte porque ya salieron a un mundo en color y fastuoso de oportunidades, a estos ya no les digo nada, tan solo a los otros, a los que sufren, solo me queda decirles que vale la pena luchar por la vida hasta el último instante, hasta el último, porque una vez termine no nos dan otra oportunidad, a todos ellos les digo que os aferréis a la vida, y por supuesto a mi verano. Sé que a otros, os gusta el otoño, la primavera, o el frío del invierno, pero permitidme amigos por una vez y sin que sirva de precedente, imponer la alegría de la luz del sol, porque es vida y nos entra a una mayoría, cuando se nos va cerrando esa luz, poco a poco, una desazón y tristeza interior, que nos llega al alma. Nos queda vivir para esperar al siguiente verano, que será mejor seguro, para todos,  es una versión optimista de la vida, porque así soy yo, y hasta que dure que será siempre. Mi ánimo a los más desfavorecidos, a los enfermos, y los olvidados, porque ellos son los que merecen más que nadie los veranos felices, amigos el verano ha terminado, viva el verano. Un saludo a todos. Saúde e Terra.

El verano es luz, es vida
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