Jueves 22.11.2018

El virus anda suelto

Amigos: “La felicidad consiste en saber unir el final con el principio” (Pitágoras de Samos). “Qué felices serían los campesinos, si supieran que son felices” (Publio Virgilio Marón).

Amigos: “La felicidad consiste en saber unir el final con el principio” (Pitágoras de Samos). “Qué felices serían los campesinos, si supieran que son felices” (Publio Virgilio Marón). “¿Por qué buscáis la felicidad, oh mortales, fuera de vosotros, cuando la tenéis dentro de vosotros mismos? ”(Severino Anicio Manlio Boecio). 
No entiendo cuando alguien quiere lavar su historia, procedente del mal, negando cosas evidentes, probadas y sentenciadas. No entiendo para nada, cuando otros son partícipes de esa historia dando información de esa persona, que le gusta más ser la novia en el entierro, o el muerto en el bautizo. También sé que en ciertas zonas o poblaciones,  existe la omerta siciliana, es decir, el silencio,  como premisa fundamental de opinión, cuando existe la libertad de un estado derecho y constitucional. 
Personalmente en esta página de ENTRE TODOS, hay algo que me distingue de otros, mi coherencia y mi dignidad, eso está por encima de cualquier valor. Cada uno de vosotros tendrá valores distintos, tan dignos como estos, digo yo, otro del ser humano, que tiene el derecho al perdón, siempre que éste lo solicite con verdadero arrepentimiento. Y observo con incredulidad que nadie pide perdón por sus falcatruadas, cumple condena por ejemplo y ya está arreglado, los muertos al hoyo y los vivos a aguantar.  Díselo a los afectados, a las víctimas eso de cumplir. Si aún cumpliendo la condena no se pide perdón a las victimas públicamente y prometiendo públicamente que jamás en su vida lo volverá a cometer, creo que esto es de perogrullo, y diría mas, muchos lo harían, otros según su nivel de piedad no, pero al menos el exdelincuente ahí, sí que habría cumplido con la sociedad y sería merecedor del perdón de algunos. Pues que si quieres arroz Catalina. 
Para un servidor el ser que ha hecho el mal a conciencia, cumple condena social, no se rehabilita y no pide perdón es una bestia del infierno y es uno de esos malos bichos que están entre nosotros que pobres seres mortales, inocentes nos dejamos cazar, ya basta. Vienen tan solo para eso para el mal... Pero no que va, todo lo contrario, al final son los mejores, los más guapos, los más benevolentes, salen en las teles, en los periódicos, se permiten jugar a buenos con la justicia, denunciando a troche y moche a los más buenos de verdad, le escriben libros otros y hay que rendirles pleitesía. 
Cuán errados estáis, primero la Justicia, porque no es justa, ¿y sabéis por que?, porque está hecha por hombres. Y segundo, por los demás, por débiles y cobardes de espíritu, por no ser coherentes con lo que de verdad piensan, por cuatro maravedíes, como judas, y peor aún por no tener dignidad, desprecio la falta de dignidad y la condeno al sufrimiento eterno. Al final quedaremos unos cuantos buenos y los demás contaminados, vendrán a por nosotros. Exijo que pidan perdón, si son humanos, y luego ya veremos, ya no me importa los años de reclusión, prefiero una solicitud de perdón y arrepentimiento de verdad que cien años de cárcel, porque se pierden los cien años, el que quiera entender lo dicho porque esta en clave de Mi, ya lo sabe, y el que no, que vaya a la CIA, allí le explican.  Un servidor, no me callo, ya nunca máis. Ahora los pájaros se tiran a las escopetas. Maldita vida, qué asco. Los buenos, cazados como chinches por los demonios y sus legiones de parásitos que les rodean. Tened cuidado amigos, el mal ya esta suelto y contagia. Vaya si contagia. Saludos y feliz contagio. Saúde e Terra.

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