• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Miedo me da...

e todos es sabido que los cambios asustan. Sabemos

e todos es sabido que los cambios asustan. Sabemos que se está mejor en la zona de confort, pero hay cambios que ponen los pelos de punta. Yo reconozco que estoy asustada con el futuro que nos espera en este país. La experiencia nos dice que cada vez que gobierna el PSOE nos acercan a la ruina, y si es en coalición, peor.
Yo no olvido el bipartito de la Xunta entre el PSdeG de Touriño y el BNG de Quintana, que con sus peleas por intereses partidistas, convirtieron su legislatura en una competición para ver quién gastaba más en su afán de alcanzar cuotas de poder y quién compraba sillas más caras y coches de mayor gama.
Menos me olvido del bipartito del Concello de Vilagarcía, también entre socialistas y nacionalistas, que nos dejaron en herencia 8 MILLONES de euros de facturas sin pagar. Facturas que en su mayoría pertenecían a pequeños comerciantes de nuestra ciudad poniendo muchos de sus negocios en una situación muy difícil y condenando a otros al cierre. Con su irresponsabilidad indefendible, ese gobierno lo que aportó fue el aumento de las cifras del paro y la mengua de las arcas municipales hasta dejarnos a un paso de la quiebra. 
En estos dos casos, dos partidos de izquierdas, que no habían ganado las elecciones, se unieron con un solo objetivo común: desalojar al PP de las instituciones. Las elecciones posteriores, tanto autonómicas como municipales, reflejaron una respuesta clara de la ciudadanía: Queremos al PP en la Xunta y en Vilagarcía.
Pues ahora la situación empeora gravemente. El escenario que se presenta en España es el de un Presidente del Gobierno al que no hemos votado los españoles, derrotado en las dos últimas elecciones y gravemente cuestionado por sus propios compañeros. El flamante presidente eligió como socios a un laberinto de partidos de izquierdas y de derechas, nacionalistas radicales, antisistema y populistas, que cada uno querrá cobrar su apoyo a la moción de censura y querrá mantener su protagonismo a costa de lo que sea. Lo peor es que no conocemos el importe de la factura que habrá presentado cada partido porque el “si” no es gratis, pero esa información se la guardaron. Lo que sabemos es que de una manera o de otra, tendremos que pagarla todos los españoles.
El futuro de España me da miedo porque volvemos al único objetivo común: desalojar al PP del gobierno. No comparten nada más, ni ideología, ni convicciones, ni concepto de estado. Ni siquiera quieren compartir el mismo idioma. Nada. Algunos hasta pretenden desmembrar el país al que representan en sus escaños. Con estos mimbres no me puedo imaginar el cesto.
Me siento orgullosa de pertenecer al Partido Popular y me siento orgullosa de los miles de compañeras y compañeros honrados de mi partido. Me siento traicionada por los corruptos del PP, no me representan. Me siento orgullosa de la labor de Mariano Rajoy al frente de un gobierno en el peor momento de la historia reciente. Gobernar no es fácil, algunos lo van a aprender ahora.