Lunes 17.12.2018

Si fuera andaluz y de Ciudadanos...

ahora sí que se acabó el bipartidismo. De Ciudadanos depende que haya un gobierno “de derechas” en Andalucía, que ha sido la madre, o la madrastra, de todas las elecciones que vienen... y depende también que se salve, de alguna manera, la izquierda, que, en el fondo, ha sufrido un varapalo tan grande como el principal partido conservador. La mayor parte de las voces que se escuchan ahora insisten en reclamar al partido de Albert Rivera que coopere al “cambio”, facilitando un acuerdo con el PP y con la emergente Vox para desalojar, por primera vez en casi cuatro décadas, a los socialistas del poder andaluz. O sea, desalojarles, a medio plazo, del futuro poder nacional, que ya se sabe que quien manda en Andalucía tiene grandes posibilidades de acabar mandando en España.
He escuchado a dirigentes de Ciudadanos abominar tanto de un pacto con los socialistas de la caída Susana Díaz –adiós, doña Susana, adiós– como con el “ultraderechista” Vox. Pero si no pactan con unos u otros, no habrá gobierno en Andalucía. Y ese pacto, en el caso de ser con ‘las derechas’, pasará primero por ver quién preside la Junta, si Marín de Ciudadanos o Moreno Bonilla del PP: ambos lo pretenden, alegando cada cual sus propias, hasta cierto punto lógicas, razones. Y ese futuro y no seguro pacto pasará, claro, por ver cuáles son las aspiraciones de Vox. Y aquí es donde los ‘naranjas’ de C’s me expresan sus reticencias a permitir que un partido que sigue siendo menor, y encima no demasiado constitucionalista, más parecido al lepenismo francés que al centro-derecha europeo, dicte sus condiciones para formar un frente “antisocialismo”, o un frente contra el continuismo.
Hace tiempo que pienso que, pese a sus muchas flaquezas, Ciudadanos acabará siendo el cemento que pavimente un acuerdo de gobierno para España; de esta crisis, que va para tres años, solo saldremos con un gobierno de centro-derecha (PP más C’s) o de centro izquierda (PSOE más C’s), según cómo juegue cada cual sus cartas. Es decir, dejando fuera tanto a Vox como a Podemos, o al peor Vox y al peor Podemos, que es ahora la fracción que se alía, o se alió, con Pedro Sánchez. Claro que, si equivoca su jugada en Andalucía, Ciudadanos puede regresar a la irrelevancia de los timoratos, de los tibios, de los calculadores egoístas. Rivera tiene cartas y tiene que saber jugarlas. En ese sentido, Andalucía será un buen banco de pruebas.
Lo que ocurre es que cada día es más urgente que se dirima la partida. No sé si lo que ha ocurrido en Andalucía convencerá o no a Pedro Sánchez acerca de la urgencia de adelantar las elecciones prometidas cuanto antes. Puede que esta vez haya entendido el mensaje. O no... Ya digo: hagan juego, señores. Usted, si fuese andaluz y de Ciudadanos, ¿qué haría?

Si fuera andaluz y de Ciudadanos...
Comentarios