• Jueves, 20 de Septiembre de 2018

Apoyan el terror de Ortega

Queremos manifestar nuestro profundo rechazo frente a la gravísima situación de violencia política estatal y violación de los Derechos Humanos que atraviesa Nicaragua.

Queremos manifestar nuestro profundo rechazo frente a la gravísima situación de violencia política estatal y violación de los Derechos Humanos que atraviesa Nicaragua, responsabilidad del actual régimen de Ortega-Murillo…”. 
Así empieza el manifiesto de intelectuales, activistas sociales, profesores y profesionales de todos los sectores de actividad en el que expresan su rechazo a la represión y violación de los derechos humanos que está ejerciendo el gobierno en este pequeño país centroamericano.  
Todo empezó el pasado 18 de abril cuando estudiantes, obreros, empresarios y jubilados salieron a la calle en protesta por la reforma de la Seguridad Social aprobada por el gobierno que implicaba aumento de las cotizaciones y una retención del 5 por cien a los jubilados. 
Ese día empezó también la brutal represión gubernamental, con la ayuda de paramilitares y las Juventudes Sandinistas, y cien días después son cerca de 400 los muertos y miles los heridos. Los estudiantes y los jóvenes, los obreros y los campesinos –todos ayudados por la Iglesia católica- siguen luchando por la democracia aniquilada por el gobierno de Daniel Ortega que, paradójicamente, se dice de izquierdas pero rige el país manu militari y sepultó los ideales democráticos de la Revolución Sandinista de 1979.
Bueno, pues este régimen represor y corrupto, aislado internacionalmente, encontró un apoyo singular en Madrid. Una concejala de Ahora Madrid cedió un espacio del ayuntamiento para la celebración del coloquio “Amor por la revolución, paz para Nicaragua”, un acto de exaltación del Frente Sandinista al que asistieron 30 simpatizantes, los embajadores de Nicaragua, Cuba y Venezuela y una senadora de IU. Allí, no faltó el alegato “contra el imperialismo yanqui” y contra “la gran operación de manipulación orquestada por la derecha golpista” que para ese auditorio es la culpable de los cientos de muertes y heridos. 
¿Se imaginan que un ayuntamiento gobernado por el PP o el PSOE –Ourense o Lugo– cediera un local para homenajear a la dictadura argentina o exaltar las bondades del franquismo? Les caería la mundial. Pero los abanderados de la “nueva política”, en su retórica antiimperialista, se otorgan licencia para apoyar a este “dictador ciego de poder con sus manos manchadas de sangre” y a otros sátrapas corruptos que masacran a sus ciudadanos. 
Lo grave es que lo hacen en nombre de la “su democracia”, que apoya causas que la sana razón democrática ni autoriza, ni comprende.