• Miércoles, 20 de Junio de 2018

Diputados por un día

Mientras en el Congreso se votaba la moción de censura

Mientras en el Congreso se votaba la moción de censura que cambió el Gobierno de España, en el Parlamento gallego se celebraba otro pleno singular en el que 80 escolares de Infantil y Primaria de cuatro colegios de las cuatro provincias –representación paritaria– ejercían de “diputados por un día” para exponer sus opiniones sobre la confianza, que es el fundamento y sostén de las relaciones personales, familiares, laborales, sociales y también políticas
La sesión parlamentaria cerró el programa educativo “Abraza tus valores” de Aldeas Infantiles SOS, en el que participaron 7.500 alumnos de 75 centros, que durante el curso reflexionaron sobre esta cualidad que contribuye a la convivencia de niños y adultos.    
Como premisa de partida los cuatro “diputados” que hablaron en nombre de sus compañeros reivindicaron la confianza para prevenir la violencia, fomentar la integración infantil y mejorar el entorno.
La “diputada” Dayana Flores, del Centro Educativo Galén de Lugo, dijo que “si los gobernantes tuvieran más confianza unos en otros y se apoyaran luchando para mejorar el mundo todo sería más bonito, la vida sería más fácil, no habría hambre, ni guerras, ni tanta contaminación”. En su turno Jorge Álvarez, del colegio Sagrado Corazón de Castiñeiras, señaló que “si todos ponemos algo más de confianza, haremos de nuestro planeta un lugar mejor”. 
Por su parte, Cristina Redondo del CEIP A Guía de Moaña, mostró el compromiso de sus compañeros para fomentar valores asociados a la confianza, como el diálogo, el respeto hacia los demás y hacia uno mismo, la tolerancia, la responsabilidad o la empatía. Y Martín Fernández, del CEIP Plurilingüe Julio Gurriarán de O Barco, se centró en el deporte y considera que “aprender a controlar las emociones con paciencia y una sonrisa, pedir perdón o dar la enhorabuena al rival cuando lo merece” genera confianza.
El debate sosegado de los escolares gallegos, cuyas intervenciones merecen ser grabadas en el Parlamento para lectura obligada de sus señorías, no tuvo parecido alguno con el debate bronco y crispado de la Carrera de San Jerónimo que creó un ambiente de desconfianza, de recelos y hasta rencor entre diputados. 
Al final, los jóvenes diputados acordaron por unanimidad que los políticos deberían “estudiar y sacar un 10” en la asignatura “confianza”, un pilar que sustenta la vida en sociedad, pero lamentaron que “muchos solo piensan en el poder y en ellos mismos”. Seguramente estaban pensando en todos.