Martes 19.03.2019

Esto es lo que hay

Otra vuelta de rosca a la corrupción, a los chanchullos, recorre este afligido país. La batalla entre los taxistas tradicionales y los de las empresas Uber y Cabify supera todos los calificativos.
Por un lado, tenemos al Gobierno central, emboscado entre la maraña administrativa que abarca a las autonomías y los ayuntamientos; por el otro, la guerra abierta entre los profesionales con las consecuencias que todos hemos visto en directo por la tele.
Luego te enteras de que en el sector del taxis hay más patronos –muchos con varias licencias– que empleados. Después te dicen que taxistas y cooperativas de taxistas son dueños de una mayor parte de las licencias de Uber y Cabify. Y que el chollo no es llevar a la gente de un sitio a otro, sino las licencias. El traspaso de las licencias con beneficios escalofriantes…
El gerente de Orange Market, la marca valencia de la Gürtel valenciana, Álvaro Pérez, declaró en sede judicial que Esteban González Pons “tenía mando en plaza en las adjudicaciones de obras que servían luego para la financiación ilegal del PP”.
Y está cabreado, y así se lo dice por escrito a la jueza encargada del caso, pues la magistrada eliminó en el escrito donde explica el caso, la referencia que hacía al hoy portavoz popular en Europa
Y otra noticia nos llega a través de InfoLibre, un digital independiente que se mantiene gacias a cuotas de sus asociados: la Empresa Distrito Castellana Norte, propiedad del BBVA y la constructora Sanjosé, está siendo investigada por una turbia operación (venta de terreno público) en la que también figuran destacados políticos –se mantuvo bajo las administraciones del PP y PSOE– en otro posible pelotazo, de largo recorrido, que viene a “encher la cloaca”.
¿Recuerdan que, desde hace años y por varias veces, el alto tribunal de justicia zanjó con un “ejecútese” el derribo del edificio Fenosa? Pues era de coña. Otro puntazo para la señora de la venda, báscula y la espada. ¡Ay, si tirara la venda ¡
Europa advierte a España sobre el llamado “visado oro” o “pasaporte oro”. Se trata de la acogida “calurosa” a los inmigrantes que tienen pasta larga, Mucha pasta. Y compran un piso o ponen un negocio y son ya fervorosos españoles. Bruselas, al parecer, tiene prueba de que ese dinero suele ser fruto del tráfico de drogas, terrorismo, prostitución, etc. Otra medalla al patriotismo. Está llena la letrina. Y esto es lo que hay.

Esto es lo que hay
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