sábado 30.05.2020

Haciendo las cuentas

¿Recuerdan la canción: Madrid, Madrid en México se piensa mucho en ti”? Pues ahora se piensa mucho en lo de aquí. En “las complicaciones para Feijóo por el caso Pemex…” Seguramente es cosa de los rojos, los soberanistas y Vox que no quieren a don Alberto por ser ¡nacionalista! Pero no.  Es la prensa de allá que sugiere que se forjaron –entre el  detenido Lozoya y el círculo de confianza de Núñez Feijó– vínculos y negocios. Señalan incluso a la Directora General de Medios de la Xunta. El caso es que la fiscalía del país azteca sigue con las investigaciones, que incluyen la compra de acciones del astillero Barreas a sobreprecio. Por si quieren más datos pueden buscar el diario mexicano “El Universal”.

A la espera de las explicaciones y desmentidos que ofrezcan desde el gobierno gallego, “sigue “el maná pre-electoral con la convocatoria de dos mil y pico plazas para la enseñanza que, según los sindicatos supone la conversión del personal temporal en fijo y por tanto no se amplía el número de docentes.Y en Sanidad son ahora los celadores quienes demandan mejoras al Sergas.

Y también le hacen las cuentas a don Alberto los sindicatos por la deslocalización y cierre de empresas como Isidro de la Cal, Ferroatlántica, Auxiliares de R, Central de Meirama, por citar algunas…

Y si la nota general para el poder ejecutivo es baja no hay más que suspender al gobierno en cuanto al trabajo del legislativo. Quedan en asuntos pendientes, leyes, proyectos de 2016 y dejan para el próximo gobierno la ordenación del territorio,  según la oposición cambiar una política que apoyó los pelotazos urbanísticos. Pero ante los cuentos, cuentas: la disolución del Parlamento “pilló” al legislativo con el menor ritmo de aprobación de leyes de toda la etapa “Feij009”.

El señor Feijóo es jaleado por los suyos en Madrid por su especialidad: callado ante los gobiernos de su misma marca y “arriscado” cuando están los otros. Repasando la década de su gobernanza, aunque se puede añadir a su ejecutoria política, su etapa de delfín de Fraga, la nota baja aún más. Es una cuestión de número: perdió diputaciones y ayuntamientos en las siete grandes ciudades gallegas y, como es de sobra conocido, Galicia  en el contexto general y de forma más explícita en comparación con las otras dos autonomías históricas, ha perdido pie. Repasen las competencias que favorecen a vascos y catalanes.

Hagan ustedes las cuentas. 

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