• Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Ya pasaron siete días y ¿qué? Pues que el Partido Popular

Ya pasaron siete días y ¿qué? Pues que el Partido Popular, pie a tierra, desempolva del baúl de los recuerdos sus viejas propuestas, que son algo más que el lazo morado que se puso Mariano para disfrazar sus declaraciones anteriores y el papel de su tropa en las vísperas de la jornada.
Ya saben: para la conciliación, acabar a jornada laboral a las seis de la tarde y, de paso, cambiar el huso horario –el que eligió Franco para coincidir en horarios con Hitler– y un ampuloso plan de Conciliación de la Vida Laboral y Familiar, en el que van a meter mano Montoro, Méndez de Vigo y las alegres chicas del PP que, llevan todos estos días en “huelga a la japonesa”.
Y para entrenarse, digo yo, se forran de rollitos de primavera. El “primer rollito”, ea reunión secreta, bendecida por un ex –José Manuel García Margallo– y con una invitada-espía (la mujer de Rajoy) donde pusieron a caldo a la vice-todo…
Seguramente seguirá, el programa ese nacido tras los colores del 8-M, un lento camino que hará paradas en la parroquia, no sea que se pasen de frenada y las vírgenes y santos devuelvan títulos y medallas con las que les compensó el PP.
Podían aprovechar ese impulso retirando el recurso enviado, años ha, al Tribunal Constitucional, oponiéndose a la reforma de la ley del aborto propuesta por el PSOE.
Contando con la “ayuda” del actual ministro de Educación y Cultura ¿?, una de las novedades es que en las escuelas se potencie la educación en valores reales de igualdad. Conociendo los antecedentes y recordando a su antecesor, es como para ponerse en lo peor…
Siete días después de las mayores manifestaciones de la historia, Génova quiere ponerse “en primera línea de debate a las propuestas de igualdad”, pues ya dijo Feijóo que “deben tomar nota”.
El asunto es que, como les recuerda la oposición, además de tomar nota hay que apuntar en el capítulo de gastos las ayudas o, dicho de otro modo “menos lacitos y más dinero para la igualdad”: guarderías, comedores escolares, ayuda la dependencia, etc.
Tampoco estará de más que en Génova se leyera el libro de Remedios Zafra, premio Anagrama de Ensayo, “Precariedad y trabajo creativo en la era digital” y que tuvieran en cuenta que el feminismo hoy nos interpela a todos. Y es que, como dice Remedios, el feminismo tiene que instalarse en nuestra cotidianidad, no ser flor de un día. Hoy, también, por ejemplo.