• Jueves, 20 de Septiembre de 2018

Pintan bastos

Ellos tienen la baraja. Se quedan con el oro, manejan las espadas,

Ellos tienen la baraja. Se quedan con el oro, manejan las espadas, que la señora aún lleva los ojos vendados. Levantan las copas,  trofeos que nunca ganaron, y a nosotros nos reparten los palos. Bastos, para seguir con el símil.
El penúltimo “palo” nos llega con el aumento (entre un 9 y un 17 por ciento) en los alquileres, con lo que se castiga, otra vez, a uno de los sectores más sensibles. Y es que las cifras no mienten: el salario sube alrededor del 1,5 por ciento y las pensiones un 0,25 hoy y aire para mañana, que solo tenemos promesas de un gobierno mentiroso. 
El mismo gobierno que cambió las normas (duración de los contratos, barra libre para la subida del alquiler, recorte en los impuestos a las grandes empresas dedicada, a través de los fondos buitre,  al acoso al inquilino. Además se abandonó la construcción de viviendas sociales dejando en manos del mercado en manos de mercaderes que se traduce en “todo el poder para los que especulan” y palos –es más que una frase cuando vemos a la policía aporreando a los que resisten a los desahucios– al personal…
Es la España del PP que, en versión del ministro portavoz, nos deja un país de millonarios con casa propia, jardín y piscina. No hay más que revisar las “propiedades”, en algunos casos hipoteca por medio, de sus señorías para constatar que los penúltimos “millonetis” son la pareja Pablo e Irene, ocupando los puestos quince y dieciséis de esa lista de “cresos”, donde los cuatro primeros son del PP y el quinto el patrón de Ciudadanos. 
En este sindiós, en medio de tanto asco y vergüenza, llega de nueva la voz de Cáritas: en España el quince por ciento de los trabajadores malvive en el umbral de la pobreza. Uno de cada cuatro pensionistas nos puede comprar las medicinas que necesita y hay alrededor de cinco millones de niños que, ya ahora, están condenados por vida a la pobreza y este verano, si  colegio, a no tener merienda.
Pero ellos siguen barajando, repartiendo las cartas, los dineros, las prebendas, con fieles aliados y colaboradores necesarios. Ahí tienen ustedes a Europa pidiendo explicaciones al gobierno de Mariano punto Rajoy por la manipulación en RTVE que no solo esconde las cuentas sino que sus profesionales anotaron en quinientos folios todos los cuentos, las mentiras y falsedades.
No se pueden cerrar los ojos, mirar para otro lado ante tanta iniquidad. Aunque lluevan palos. Hay que recuperar la baraja.