jueves 02.07.2020

Socorro: Estamos rodeados

hora que vuelve a la actualidad el traslado de los restos del dictador no está de más recordar que fue una jueza argentina la que inició una investigación sobre los crímenes franquistas. Un sindicato noruego está pagando la exhumación de los españoles asesinados, y arrojados a las cunetas, ante la indiferencia de muchas administraciones españolas cuando no ponían piedras en el camino.
El Tribunal de Cuentas tiene paralizada la investigación sobre las cuentas de la Iglesias desde 2017. Destaquemos las partidas públicas, como son las cantidades recibidas a través de la “X” que ponen los ciudadanos, y que aprobó el Congreso de los Diputados hace más de dos años. Es tradicional el retraso de dicho tribunal en investigar las cuentas de ayuntamientos, partidos políticos, etc., a pesar del número de sus empleados (un refugio muy bien pagado y que, según antiguas investigaciones, es una banda de amigos y familiares) pero lo de la Iglesia es, aunque no les importe de pecado mortal. 
Por ejemplo: recibe más dinero la cadena Canal-13 que Caritas, como se ha denunciado muchas veces desde la propia organización. Recuerden el regalo de Aznar con aquello de da poder a los curas para poner a su nombre todo lo que abarcase la vista y codicia. Aprov echando la Iglesia podía pedir perdón por declarar a Franco “caudillo por la gracia de Dios”. 
 Recapitulemos: los partidos mayoritarios “colocan” en las altas instancias a los suyos. El Tribunal de Cuentas, buen cuento, también mete ahí la patita el que manda. Y en las grandes instituciones, a través de las puertas giratorias, están –en retiro glorioso– los que antes mandaron y no sigo,  que aburre la lista,  pero  otra reflexión: cuántos obreros, jubilados, amas de casa, hay en el Congreso y en el Senado?
Por cierto, y hablando de política, ya nos han hecho las cuentas los gurús: gana un par de docenas de escaños el PP, los que pierde el PSOE. Se hunde Ciudadanos, aparece Más País con Errejón portando la bandera, picando en las filas de Podemos que afronta el mordisco,  los socialistas y los naranjitos. 
O sea el nuevo partido sirve para todos: como esos detergentes que anuncian en la tele. Lo que pasa es que si vale para todos muchos pensarán que es mejor quedarse con el original. El caso es que estamos rodeados, cabreados y hartos. ¿Qué hay de nuestros problemas? Paro,  inmigración, cambio climático, etc.  ¿O es que nos usan para resolver sus problemas y engordar su patrimonio?   
 

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