domingo 08.12.2019

Independientes y emancipados

l PP obtuvo en Meaño un gran resultado en las últimas elecciones generales si se comparan con citas anteriores. Los números han provocado que los dirigentes oficiales del partido hayan sacado pecho, pero no pueden pensar que el conflicto institucional derivado de la expulsión del alcalde, Carlos Viéitez, por un motivo justificado, por cierto, está superado. Pese a los apoyos recibidos en las urnas, el Partido Popular tiene un grave problema en Meaño que debe resolver lo antes posible.
Es evidente que mientras las convocatorias sean a nivel estatal, autonómico o europeo, la ideología se impone y la crisis no sale a relucir en lo que a los resultados se refiere, de modo que no se visualiza y permite el disimulo, a pesar de que algunas papeletas nulas lo pongan sobre la mesa. Las elecciones del pasado domingo pusieron en evidencia la debilidad orgánica del PP en esta localidad, porque resulta inconcebible que en la comarca de O Salnés haya un municipio en el que carezcan de interventores para supervisar todas los centros de votación. Y esto ocurrió en Meaño. La nueva gestora, pese a los ingentes esfuerzos por reorganizar la formación se está encontrando con la apatía de quienes no hace tanto se movilizaban llenando locales para los mítines, pegando carteles, repartiendo propaganda, haciendo campaña de manera activa y dando presencia en los centros de votación.
Todo esto brilló por su ausencia en una clara demostración de fuerza de aquellos que están disconformes con la dirección por expulsar al alcalde. Este resultado es un aviso a navegantes, una llamada de atención para que el PP busque alternativas lo antes posible porque, aunque todavía quedan años para las nuevas elecciones municipales, podría darse el caso de que surja otro partido independiente que aglutine todo el voto del centro derecha y los que han dominado los comicios hasta el momento se vean relegados a una posición residual en la futura Corporación.
Todavía queda mucho tiempo por delante y en la política puede pasar cualquier cosa. La prueba está en un acuerdo imposible entre el PSOE y Podemos a nivel nacional durante meses, que se convirtió en real, con firma y abrazo incluidos, en un abrir y cerrar de ojos.
Por tanto, las cábalas que ahora se hacen con los populares, los independientes, los socialistas o los integrantes de la gestora no servirán de nada porque todo puede cambiar, tanto que hasta los independientes pueden convertirse en oficiales y los fieles en emancipados. Solo hay que esperar. El tiempo irá situando a cada uno en el lugar que le corresponde en cada momento. Veremos.

Independientes y emancipados
Comentarios