domingo 15.12.2019

El sillón de la presidencia comarcal

l debate político para marcar diferencias ideológicas en el seno de la Mancomunidade do Salnés está bien, pero no resuelve la esencia del problema que es la elección de un nuevo gobierno comarcal en el que los alcaldes y los concejales de los nueve municipios elijan a un presidente y la entidad deje de estar en funciones de una vez por todas.
La lógica apunta a que el relevo de Gonzalo Durán, es decir, del PP en la presidencia por un socialista es factible a tenor de los resultados electorales del pasado mes de mayo, si bien, los votos nacionalistas y de los independientes serán decisivos, toda vez que ningún grupo contaría con mayoría absoluta en el plenario comarcal.
Este es el verdadero asunto que enquista la convocatoria del Pleno de la Mancomunidade en el que se someta a votación la nueva presidencia.Y sucede esto porque no se hicieron las cosas como es debido en Meaño, por ejemplo, donde el voto fue secreto y en urna, algo inédito y que tras el escrutinio destapó la caja de los truenos en la política saliniense.
En este municipio la Corporación está compuesta por seis ediles del PP, cinco de independientes y dos del PSOE. La lógica indicaba que los representantes de la Mancomunidade tendrían que ser el alcalde, por derecho propio, uno del PP por ser la fuerza más votada, y uno de MI, al tener cinco ediles. Estas cuentas dejarían fuera al PSOE.
Sin embargo, tras el recuento resulta que el PSOE logró cuatro apoyos, o sea, el doble de los concejales que tiene y eso permitió a los socialistas ganar un puesto en el futuro pleno comarcal en detrimento del PP, lo que cambia sustancialmente cualquier votación en el seno del órgano supramunicipal.
Esto hirió al PP, que en la persona de Gonzalo Durán alzó la voz ante suspuestas irregularidades en la votación que deriva ahora en un contencioso que debe resolverse antes de la convocatoria de este Pleno y que en circunstancias normales ya tendría que haberse celebrado hace meses.
También hay consecuencias políticas de calado en el seno popular, que ya tramita la expulsión del partido del alcalde de Meaño por favorecer el voto a los socialistas. En paralelo, se suceden los cruces de declaraciones y reproches de unos a otros.
Entiendo que el PSOE exija la convocatoria del Pleno para tratar de relevar al PP de la Mancomunidade, pero también es comprensible la postura popular de aguardar a que se aclare de una vez por todas la votación de Meaño y acudir a esa sesión con todas las de la ley.
En el conjunto de la comarca el PP obtuvo 53 concejales frente a los 48 del PSOE, lo que indica bien a las claras que la presencia de un representante de un partido o del otro puede ser decisiva a la hora de determinar quién será el futuro presidente de la Mancomunidade do Salnés que, por cierto,  supone más un poder simbólico que efectivo puesto que su gestión, si bien es importante en materia turística o de algunos servicios, tampoco tiene un calado trascendente y de primer orden en la política de los ayuntamientos.
En fin, habrá que tener paciencia y esperar un poco para saber quién será el nuevo inquilino del sillón presidencial comarcal que tanto juego político está dando en los últimos tiempos.

El sillón de la presidencia comarcal
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